jueves, 14 de marzo de 2013

La noche eterna


Para mi gran maestro, a 50 años del inicio de su noche eterna: 


¿Y si se rompe el cristal con el que se mira?,
¿Cambiarían mis singulares circunstancias?,
 No sé, quizás temblarían mis arrogancias;
¿Qué me garantiza que no todo es mentira?

Y en los feroces momentos de brutal ira
afloran las dudas, las múltiples ignorancias;
las sendas que nos llevan por largas distancias;
amplios jardines donde la razón delira.

¿Cómo no dudar de mi efímera existencia?,
¿Cómo navegar sin timón en un mar de dudas?
¿Cómo volver a mis Ítacas, a mis raíces?

Sé que esas respuestas no existen en la ciencia,
mi substancia, mi esencia, seguirán desnudas;
tal vez la respuesta la encuentre en mis narices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario