domingo, 3 de febrero de 2013

MBV por My Bloody Valentine.

No tenía más de 13 años cuando escuché a My Bloody Valentine por primera vez, «Sometimes», fue la canción que me introdujo en el maravilloso mundo de las Fender Jazzmaster con mucho trémolo, flanger, delays y fuzz. La conocí, al igual que muchos «neodescubridores», por el soundtrack de Lost In Translation, esa simpática cinta de Sophia Coppola en la que la sensualidad de Scarlett es más despampanante que nunca. Tardé algo de tiempo en descubrir que aquella canción, que tanto me gustó, pertenecía al repertorio de una mítica banda irlandesa que sólo nos había dejado como legado dos álbumes y 10 Ep's (de los cuáles sólo deberían contar la mitad, pues aún no existía el factor Bilinda Butcher) Descubría los misterios de la vida, sin duda alguna, el Loveless, para bien o para mal, fue un disco que marcó mi vida: rompía todos los parámetros musicales y estilísticos que me había autoimpuesto. Corría el año 2007, eran los tiempo del Myspace, Querétaro seguía como siempre, y encontrar esas letras tan ambiguas, esas paredes de sonido que creaban densas atmósferas que iban mucho más allá de lo que consideraba «experimental», esa voz (la de Bilinda) tan sensual y tan tenue, la voz de Kevin Shields, tan melancólica y desgarradora. Todas esas sensaciones se magnificaron cuando el Loveless se volvió parte del soundtrack de mi vida: «Midnight wish, blow me a kiss», por mucho tiempo, dijo mi nickname del extinto MSN messenger. 

La vida es casual, y por desgracia, tengo muy buena memoria: han pasado cuatro años desde la primera vez que supe lo lindo que es compartir un sentimiento por la música más allá de lo que uno puede percibir a través de los oídos, la casualidad de que un anime fuera homónimo de aquél maravilloso álbum, provocó que, por vez primera, encontrara una cómplice musical. «When you sleep», su pegajoso riff y su «When i look at you oh, i dont know what's true, once in a while and you make me laugh», sin querer (aunque tal vez siempre lo quise) se tornó en uno de los grandes himnos de mi vida: una canción deja ser canción, para convertirse en himno, cuando los recuerdos llegan por música. Como todo, el tiempo hizo su trabajo, y vino el «desamor», menudo título había escogido para enamorarme, ahora confronté el Loveless desde la otra cara de la moneda; nunca tuvo más sentido el: «Close my eyes. feel me now. I don't know maybe you could not love me now, you will know, and her feet down to the ground over there, and I want true love to love, you can't hide, oh no, from the way I feel». Así descubrí la cara más sombría de aquél álbum maravilloso, viéndome identificado en esas letras, a veces tan inocentes, a veces tan sosas. De pronto, noté que esa música era demasiado emocional para mi causa, lo lamento, como dijeron los Smiths: «Every sensible child will know what this means», por lo que abandoné a una de las bandas que más me han dejado, tanto recuerdo es malo para una mente atormentada. Siempre pensé imposible un reencuentro, creí que primero sucedería el de The Smiths, lo veía más plausible. Las giras de 2007 y 2009, y el anuncio de un nuevo álbum, jugaron con mi corazón y no imaginan las ganas con las me quedé de verlos en México. Por mucho tiempo, esperé éste día, tanto así que me costó digerir el MBV cuando lo escuché por vez primera, lo mismo sucedió con el Loveless.

Han pasado 22 años del Loveless, 5 años del anuncio de éste álbum, y siendo sincero, me es muy complicado hacer una reseña objetiva, así sucede cuando haces himnos y después esperas, con ansias, una obra del mismo tamaño. En términos literarios, es como si Rulfo hubiera publicado otra novela después de Pedro Páramo. ¿El MBV se volverá parte del soundtrack de mi vida? No lo sé, el Loveless tardó 18 años en serlo. Hoy, quizás, no me dice mucho, más adelante tal vez lo haga. Aún así, me parece una maravilla de álbum, una producción perfecta, no cabe duda que Kevin Shields es un maestro en el estudio. Los nostálgicos tenemos un gran problema, y es que vivimos en el pasado. Corre el año 2013, obviamente, las circunstancias han cambiado: aunque My Bloody Valentine haya tratado de producir el MBV de una manera casi analógica. Sus fans también hemos cambiado, en 1991 la Internet no tenía la magnitud de hoy, y seguramente, jamás imaginaron que 22 años después seguirían vigentes, quizás con más éxito que cuando estaban en «su tiempo». No existe parangón entre el Loveless y el MBV, lo único que puedo concluir es que My Bloody Valentine es una banda que se ha quedado impregnada en mi memoria, y que siempre me recordará momentos mágicos a los que me remiten sus atmósferas. Ojalá que éste otoño vengan a México y me hagan cumplir uno de los sueños de mi vida: verlos en vivo. 

Tras varias, casi ininterrumpidas, de escuchar el MBV, éstas fueron mis conclusiones:



Tracklist:

1. She found now - El preludio del álbum, lo primero que se escucha de My Bloody Valentine tras 22 años de espera, suena a lo que esperas de MBV. El trémolo mantenido es la constante en la canción, la voz de Kev Shields suena más madura que nunca. 

2. Only tomorrow - Una maravilla, tras éstos dos días, mi primer track favorito del álbum: la primera que me atrapó. Una guitarra sombría y sobria tras una barrera de distorsiones, la voz de Bilinda justo en el blanco. Una letra llena de misterios, te hace recordar por qué amas el shoegaze. Me parece que es la canción más «gazer» del álbum. Seis minutos con 21 segundos de obra maestra. 

3. Who sees you - Un título irónico para una banda shoegazer, de nuevo, la guitarra con abuso del trémolo, y detrás, una barrera de distorsiones. Sé que el shoegaze, en esencia meramente «estilística», es eso; pero ésta canción tiene esa constante, salvo un riff muy atípico que aparece a partir de los tres minutos y medio. De nuevo la voz casi rota de Kevin Shields, es mucho más penetrante que hace 22 años. Se nota que el tiempo ha pasado por él. 

4. Is this and yes - Una canción sui generis, que para mi gusto, rompe el esquema shoegazer: no es, para nada, sheogaze, tampoco es dreampop, sólo es una canción extraña atrapada en el álbum de retorno de los inventores de ese género. Creo que es la primera vez en la historia que My Bloody Valentine utiliza sintetizadores, algo muy extraño, a mi gusto, innecesario, tampoco hay esa guitarra potente y ácida que tanto ha caracterizado a Kevin Shields. La voz de Bilinda salva que sea una canción que deba estar afuera del álbum, me parece que su posición es muy estratégica, es el preámbulo de una de las mejores canciones del MBV.  Is this and yes, we are using synths. 

5. If I am - La canción más melancólica del álbum, tiene unos loops que erizan. No hay barrera de distorsión, tiene un sonido nítido. Es extraño escuchar slides chillones, casi limpios, en el shoegaze, ésta canción los tiene y encajan perfectamente con una voz tan pura como la de Bilinda. 

6. New you - Otra canción sui generis, que para mi gusto, también rompe el esquema shoegazer. Guitarras demasiado limpias, loops demasiado limpios, casi no hay distorsiones, no sabes si es My Bloody Valentine o The Stone Roses hasta que escuchas la voz de Bilinda. Me parece que esa es la evolución natural del dreampop, una letra hermosa, el «love-hit» del álbum, y me parece, que será el primer sencillo. Demasiado digerible para ser MBV. Bueno, si algunos consideran «gazer» a Lush. No porque no suene a My Bloody Valentine significa que sea mala, de hecho, creo que también es de lo mejor del álbum.

7. In another way -  Algo me dice que ese era el sonido que My Bloody Valentine trataba de proyectar antes del Loveless, una canción extremadamente melódica con una linea de percusión que se repite a lo largo del a canción. De nuevo tiene sintetizadores, y las atmósferas son secundarias. Suena mucho al trabajo de Kevin Shields como «solista».

8. Nothing Is - Otra canción que suena al My Bloody Valentine antes del Loveless, guitarras estridentes y repetitivas, de nuevo, sin paredes de distorsión. Es interesante, que es tan repetitiva, que parece que hay un crescendo, aunque es inexistente. Sé que la intención de éste track es meramente conceptual (algo así como Touched para To here knows when en el Loveless), es el conector para colofón del épico regreso de My Bloody Valentine. De hecho, me parece un conector un poco largo, aunque es interesante como cierra el álbum.

9. Wonder 2 - La primera vez que la escuché dije -¿ qué demonios?, esos loops introductorios que emulan el motor de un avión, las disonancias a todo lo que dan, paredes de distorsión que crean atmósferas que sólo My Bloody Valentine puede crear, la casi ausencia de guitarras casi no se nota. Disonancia es la palabra clave para éste track, es extraño, muy extraño, de hecho, de hecho creo que es la creación menos digerible en la historia de My Bloody Valentine. Una manera bizarra de terminar el regreso de una banda bizarra, la atmósfera del final de la canción, y del álbum, es maravillosa. Tal vez, aún no estamos preparados para entender ésta creación, que apuesto, es del señor Shields. Primero un avión, luego, ¿un helicóptero?

Conclusión:

Me decepciona el regreso de My Bloody Valentine, pero sería injusto comparar éste álbum con el Loveless, materiales así salen cada 20 años, pero no siempre de la misma banda. Tal vez, la decepción es porque esperaba otro tipo de regreso. Es evidente que nuestras expectativas no fueron rebasadas, pero tal vez, sólo fue porque el Loveless puso un listón muy alto. Enhorabuena por My Bloody Valentine, esperemos que en su gira toquen sólo necesario del MBV (cuatro canciones quedan más allá del bien y del mal: Only tomorrow, Who sees you, New you y Wonder 2) y que le den prioridad a los viejos tiempos, me decepcionaría escuchar éste álbum, completo, en vivo. Insisto, se nota una madurez artística en la banda, sobre todo en las voces. ¿Mis tracks favoritos del MBV? Only tomorrow y New you.

Calificación:

8/10

3 comentarios:

  1. Creo que haz hecho un buen análisis sobre el regreso de una banda que tras 22 años de ausencia regresa con un poder sonoro no superior a Loveless pero si diferente. Pero debo decir que debes de escuchar un poco mas sobre sus texturas que este álbum maneja por el uso de esa fuerza de las guitarras. Si te fijas en los conciertos, despues de tocar You Made Me Realize, Shields y compañía crean un muro de sonido que superan a los 130 db, cosa que seria como estar enfrente de una turbina de avión. Creo que este album esta excelente a su tiempo y confirma que el sonido puede materializarse.

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  2. Pero sobre todo este álbum debe de escucharse con todo el volumen que se pueda y podremos apreciar la magia de Shields.

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  3. difiero del análisis de la mayoría de las canciones, si alguna ves escuchaste material anterior a los dos primeros lps sabrías que originalmente utilizaban sintetizadores.. las ultimas 2 tracks pese a ser del mismo universo no se pueden comparar a nada de lo anterior de la banda, el disco claramente esta dividido en 3 partes y mencionas constante mente que son guitarras repetitivas pues bueno es parte del concepto musical desde antes de loveless que tiene como gran influencia la música minimalista de Steve Reich que por cierto te lo recomiendo Different Trains saludos!

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