jueves, 22 de noviembre de 2012

Los pájaros de tu boca.

Me contengo de liberar los pájaros de tu boca,
de perturbar esa pasión tan tuya que me atrae como el flautista de Hamelin,
aunque yo no sea una rata.

No saber a donde podemos llegar,
permitir anular mi «pesimismo»;
querer ver el lado más amable de la vida.

Pensar los pasos en falsos,
mantener la mirada fija en tus ojos llenos de mañana,
querer liberar, de nuevo, los pájaros de tu boca y volar...

Volar hacia donde ya no tengo nada que temer,
donde me puedes matar,
donde me puedes renacer.

Donde no importa lo que se sabe,
donde sólo sirve sentir,
saber que estarás allí,
con la llave que me haga liberar los pájaros de tu boca.

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