domingo, 9 de septiembre de 2012

Sueños lúcidos


Para los ojos  inspiradores que más me ha dolido perder...
Sueños lúcidos

Te encuentro entre telarañas oníricas, desafiando sus tejidos con mis dedos cansados de no sentirte. Sueños en los que tus ojos fulminan mi olvido con su mirada de ayer. Tus manos que conservan esa tersa textura de tela fina, y ese agite, como estuviesen a la expectativa de algo, de alguien. Repaso el cuerpo que hacía años que no conocía: los pequeños pechos de piel manzana, sus perfectos pezones violáceos, su cuello de frágil calada, la boca violenta que endurece cómplices. Se rompe la red, ya no te veo. De nuevo la triste realidad, como cantara Serrat: “Entre la almohada y mi soledad”. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Cuál es el límite de la poesía?

No es una poesía gota a gota pensada. 
No es un bello producto, un fruto perfecto.
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. 
Es algo como el aire que todos respiramos.
Fragmento de "La poesía es un arma cargada de futuro" de Gabriel Celaya.

¿Cuál es el límite de la poesía?, ¿Qué se considera dentro de ella?, ¿Qué es la anti-poesía?, ¿La poesía tiene reglas? Éste tipo de preguntas, casi siempre, nacen de una inquietud estética. Es parte de la dialéctica del arte, de la magia de las letras, por lo que es imposible determinar que es "poético" y que no lo es. El gusto rompe géneros, y los géneros rompen versos: así se podría resumir la historia de la poesía.

Soy enemigo de la univocidad del arte, sobre todo de su interpretación y de su limitación a través de «lógicas normas estéticas», que surgen de la limitación interpretativa a la semántica, omitiendo, completamente, el sentido semiótico de la palabra: el simbolismo sui generis que cada humano es libre de interpretar. ¿Qué diferencia a la poesía de otros géneros literarios? En el año 2012 se ha tornado imposible determinarlo. La prosa poética se ha apropiado del género y las metonimias del modernismo se limitan a la "libertad", aparentemente, creativa del poeta. Pero es contradictorio, porque incluso los "modernos" se plantean su propias reglas, que, en contradicción total, destruyen el objetivo inicial de la creación literaria: la expresión, sin especificar su forma.

¿Todo es válido en la poesía?  A mi parecer lo es, y por ello, cada quién tiene el derecho de escribir y leer lo que le venga en gana, la interpretación vendrá desde el lector, y el lector es el que crea el poeta.  El escritor escribe para plasmar, pero nunca es responsable de la interpretación, el poeta lo mismo, pero es responsable de una cuestión estética que cambiará de lector en lector. No creo que la poesía se haya inventado para explicar o determinar, todo lo contrario: la poesía es el género literario en el que las palabras, por sí mismas, obtienen un significado mucho más allá de la semántica; claro que también lo permite la narrativa, pero la poesía tiene esa magia de construcción más allá del significado que aparece en el diccionario, las ligaduras, las imágenes que nos proyectan ese mundo mágico que necesitamos para existir.

El lector de poesía no busca información, tampoco entretenimiento; el lector de poesía busca deleite, busca placer a través de versos y prosas, precisa intensidad en las palabras porque necesita sentir. Entonces, ¿por qué se limita la poesía? No es cuestión de métricas, ni de construcción de figuras retóricas y musicalidad en la lectura, es una cualidad única que el lector proyecta a través de la interpretación metasemántica encausada por las intenciones iniciales del escritor, que proyectará su «mensaje» a partir de una codificación semántica, en este caso, a través de las palabras. Pero, el «mensaje semántico» está cargado de otras letras, de símbolos, de metonimias personales que rebasan la concepción lineal del lenguaje: ¿qué ese no es el objetivo final del "lenguaje" poético?