sábado, 3 de septiembre de 2011

El Tálamo


La Parte de Antonio.


Cuentan los mitos bíblicos, que Dios en completa salud mental, construyó todo lo existente en 7 días.

Así mismo, la palabra que los hombres pusimos en su boca dice que: “El hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios”. Si el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios, Dios también posee neuronas rebeldes y conexiones en falso, es por eso que estoy seguro que Dios no es perfecto, pues fue creado por neuronas, neuronas humanas que se cuestionan, y si siguen cuestionando, la razón su razón de existencia.


Me cuesta admitir que todo lo que puedo hacer, desarrollar o proyectar es producto de un pulso eléctrico en la parte alta de mi cuerpo, porque quiero crecer mi ego haciéndome creer que soy más que un miembro de este cosmos ordenado por “cosas”, a veces mágicas, a veces biológicas.

Soy Antonio, soy ateo, no soy socialista, no creo en los fantasmas, ni en los complejos de Eureka. Me gusta la frase “Dios ha muerto, Nietzsche y Marx también y yo me siento mal”, a veces me enamoro, a veces me desamoro, a veces bebo, a veces me enamoro para no beber y casi siempre me cuestiono si vale la pena ser una maquina “cartesiana” que existe por “obra divina”.


Me gusta Fabiola, es curioso acercarme a ella y sentir todas las alteraciones físicas de mi cuerpo, siento como se erizan mis poros, como mi estómago se contrae y en ocasiones la incomodidad de sentir opresión entre las piernas; Lo que ustedes llaman amor, no es más que un proceso fisiológico en el que el hipotálamo, al recibir el estímulo de feromónas, ordena la liberación de adrenalina y noradrenalina en todo el resto del sistema nervioso autónomo provocando sobreexitación cardíaca y digestiva. Se afecta el sistema límbico, provocando fallas en la memoria y ocasionales disartrias en las áreas cerebrales del lenguaje.


¿Si el amor es sólo un proceso fisiológico y si Dios es exactamente lo mismo? Entonces, ¿por qué tomar las cosas tan enserio si todo eso es sólo química y naturaleza?


Ahora mismo escribo lo que me dictan mis neuronas, ¿mis letras siguen siendo químicos?. No lo sé y ya no quiero que me interese, no vale la pena tomar tan enserio un cúmulo de ideas que existen gracias a los electrones, a los neutrones y a los protones.


Anoche tuve un problema con Fabiola, me recriminó sobre mis celos. ¿Celos?, que hacer contra ellos si igual que el amor sólo es una alteración del sistema límbico. Mi enamoramiento y mi producción de celos acerca de Fabiola sólo es una reacción química, ella me atrae no por ella, sino por la estimulación a nivel sustancia que le da a mi cuerpo.


¿Si machaco mi cerebro, correrán mis ideas?



La parte de Fabiola.


No soporto el pesimismo de Antonio, todo el tiempo razona y estoy seguro que no es mala persona; solo piensa demasiado. Su trabajo neuronal altera por completo todo pensamiento humano coherente, es extremadamente complejo y no es necesario cuestionar la existencia.


Yo existo y no tengo que cuestionar para ser feliz, soy conforme con lo que tengo, tengo amor, tengo pasiones, tengo cosas que me mueven, me gusta la vida; tengo fe.

Si Antonio pudiera decir que me ama con todo su corazón yo podría comprender sus problemas, pero el sólo razona, parece que no siente y así es su vida; compleja, contradictoria y el sólo buscada por él.

Necesito un hombre que piense poco y sienta más, que lo mueva lo que realmente mueve a los seres humanos y no sea su levedad la razón de su existencia, Antonio es apático por naturaleza.


Si tan sólo me amara como un hombre normal, si tan sólo pudiera darme menos porqués y más cuandos y dondes...


La parte de los dos.


No quiero pensar, me duelen los pies, odio mis manos y esta existencia me mata. Si la biología no miente todo es producto de una reacción química que seguramente es accidental, sólo dejaré de cuestionarme si me asesino a mi mismo; no es una cuestión de suicidio, es una cuestión de voluntad humana. Tomo mi vena, inyecto heroína y me siento humano; mis neuronas poco a poco dejan de pensar y el mundo se torna un espacio vacío... Al demonio con todo, al demonio con la existencia; yo no soy una reacción química, aunque ahora la altere de la misma forma. ¿Se comprende el juego insoportable de la contradicción?, Lo sé; somos la única especie que se destruye así misma y no caigo en nihilismos, pero si no existe nada más allá, no vale la pena cuestionare.


Antonio ha enloquecido, lo encontré tirado en el piso mutilando su mente, ahora sólo siente aunque no sea consciente de ello. El quiso matar un pensamiento y mató a sus neuronas; yo sólo intenté hacerlo sentir.





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