domingo, 14 de agosto de 2011

Que se nos va el domingo mozas, que se nos va el domingo.



Los días pasan y se repiten los domingos, se nos van como las hojas del calendario y siempre vivimos la misma sensación de saber que es domingo. No me podré quejar de la vida mientras mis días en la tierra se vivan en mañanas de domingo.

Mañanas de domingo en las que me levanto de la cama y puedo volver a ella cuando me plazca ,puedo dejar deshecha, y el mundo exterior no me interesa. No se de noticias, no sé de nada y al medio día prendo el televisor para ver a los Pumas, mientras tanto desayuno lo último que quede en el refrigerador o en la alacena. A veces tengo ganas de caminar, tomo una ducha, me visto con un pants y bajo a la ciudad para recorrer su mañana, los templos están llenos de gente y los negocios están cerrados, los turistas se fotografían en todos lados y yo busco algo para comer en vano. Camino a casa, en el autobús, comprendo que el domingo es un día distinto, la gente siente lo mismo y andamos sin prisas.

A la hora de la comida procuro comer todo lo que no como entre semana, me cocino y terminando tomo una siesta de cuatro o cinco horas. Despierto cuando el sol comienza a ocultarse y a despedirse del domingo dejando en la gente esa curiosa sensación de final de domingo, pronto todo volverá a la normalidad, ya conocemos el resultado de la jornada futbolera, los niños aún no hacen su tarea y sus madres busca papelerías abiertas, mientras yo escribo y el cielo me parece más rojo que de costumbre...

Me siento en la banquita que está afuera de mi casa y toco mi vieja quena, a veces prefiero la guitarra, nadie me molesta, todo mundo quiere aprovechar las pocas horas que restan de este paraíso semanal que no cambiaría por nada. Desde pequeño he sentido que el domingo es más que un día, el domingo es el resumen de lo mejor de la semana y mi vida se podría contar con puras anécdotas dominicales.

Domingos de amores, domingos de reflexión, domingos de odio a la iglesia, domingos de regresos, domingos de idas, domingos de ideas, domingos de fútbol, domingos de cine con ella, domingos sin ella...


1 comentario:

  1. Es interesante conocer un punto de vista tan positivo sobre el domingo... por mi parte es el unico día que odio de la semana, el domingo comienza con un final innecesario, donde nada se mueve y el tiempo se cansa y se derriten las ideas y todo es gris y poco placentero...

    Pero esa soy solo yo jaja... hablando de la estética de tu escritura me gusto el final.

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