viernes, 6 de mayo de 2011

Entrada 68 a 43 años de aquel mayo..




68, antes que 69 después que 67...

Como post-moderno y habitante de este planeta neoliberal es inevitable no emocionarse al hablar, escribir o pensar sobre este año, quizás fallado, quizás inútil, pero al menos fue algo. En la Francia del 68 la juventud leía a Sartre, a su enemistado Camus y las chicas de falda corta "se liberaban" con Simone de Beauvoir, los chicos renegaban de la tradición familiar; ambos soñaban y se enamoraban con la chanson française, hacían el amor tras aprender que el sexo es revolucionario, Reich los hizo sentir.

La revolución cubana les había enseñado que los hechos ahistoricos son posibles, bajo los adoquines había playa. "Liberté toujours", se fumaban Gauloises mientras blasfemaban y se quejaban de ese sistema de viejos; adiós De Gaulle. Corría sangre en las barricadas del Barrio Latino, los jóvenes-viejos reaccionarios como siempre frenando el movimiento.

A pesar de que también le habían salido canas al marxismo, los jóvenes solidarios seguían entonando La Internacional; la barricada cerraba la calle pero abría la vía. Se comenzaba a soñar y ese aire idealista y utópico se mezclaba con el peculiar olor de París que solo perciben los no parisinos, se decretó el estado de felicidad permanente, los poetas tomaron la ciudad y supieron que todo era posible, la política también era asunto personal.

Prohibiendo prohibir se cambiaba la vida para transformar la sociedad de gris hormigón, la vida estaba más allá y las chicas rojas cada día eran más bellas...

Pero en fin, no se logró la ahistoria y hoy ese mayo tiene canas.

Ceux qui font les révolutions à moitié ne font que se creuser un tombeau. - Pinta en el Barrio Latino.


Traducción: Los que hacen las revoluciones a medias no hacen más que cavar sus propias tumbas.



Hoy tenemos que actuar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario