jueves, 7 de abril de 2011

La Estaca.

Experiencias, experiencias; la vida es experiencia.

Mi adolescencia es una experiencia, una experiencia que me forma y me brinda las herramientas necesarias para afrontar lo que me viene por delante, soy joven aún estoy en tiempo de poder equivocarme de levantar la voz por los ideales que me han sido forjados por tanto y por tantos. Dice aquella canción de Lluís Llach que tanto les gusta que cante: L'estaca.

Siset, que no veus l'estaca
a on estem tots lligats?
Si no podem desfer-nos-en
mai no podrem caminar!


Así como Siset y su abuelo Siset tuve la oportunidad de recibir parte de mis ideales por mi abuelo, mi abuelo José; José nieto y su abuelo. El me mostró la estaca a la que estamos amarrados y de la que nos tenemos que safar para poder caminar. Es complicado explicar por que de pronto tuve esa detonación, cometí el error de creer que las personas habían cambiado y qie realmente estaban abieras a las ideas, a la cultura, al conociemiento y no a la demagogia yal populimo, me equivoqué; todo sigue igual... Tenemos que tirar de todos lados para que esto cambie, ellos siguen teniendo el poder...

Mi texto puede ser tachado de banal y de que no dice nada nuevo pero este momento es un momento más allá de lo emotivo por una experiencia muy agradable de la cual quizás hable en otra ocasión sólo puedo decir que ahora más que nunca estoy convencido de la lucha mediante ideas y mediante acciones, ellos siempre serán lo mismo y seguirán fomentado su cinismo por todas partes, decía el gran anarco Bakunin:
Al buscar lo imposible el hombre siempre ha realizado y reconocido lo posible. Y aquellos que sabiamente se han limitado a lo que creían posible, jamás han dado un solo paso adelante.
Algún día el yunque, cansado de ser yunque, pasará a ser martillo.


¡No Pasarán, pasaremos nosotros!

Gracias a todos aquellos que buscan entre lo negro y que saben que no saludar a la bandera no es un acto de simple rebeldía, es un acto de querer cambiar las cosas, un lujo que no todos nos podemos dar. Así es la vida a los 17 años.

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