martes, 29 de marzo de 2011

La Duda


Y es que siempre recuerdo el delirio acechante de nuestra hipocresía , no es una función definida de nuestro tálamo, ni una necesidad insana de nuestras pasiones bifurcadas. Para conseguir coherencia debemos recordar cinco cosas:

1. La duda es el alma de nuestra existencia.

2. Dios antropomórfico es una mentira para hacernos olvidar que todos somos nuestro propio Dios. Aquello que nos hace responsable de TODOS nuestros actos.

3. La perfección no existe, la "genialidad" sirve para lo mismo que sirve un microoscopio en el cine.

4. Los humanos somos esclavos de nuestra propia libertad, nuestra opción a dudar nos hace libres.

5. Nuestra libertad nos lleva a la hipocresía, al desengaño, a la mentira, al prejuicio así cómo a la virtud, a nuestro conocimiento y sobre todo a nuestra verdad (citando a Kierkegaard; "debemos encontrar una verdad únicamente nuestra"), encontrar nuestra verdad sólo nos traerá dudas; para mí, dudar es verdad pero dudo de ello y dudo de mi propia duda.

Estos son los cinco puntos de mi conflicto dubitativo, como dijo Heidegger: "Prefiero ser un Sócrates dubitativo a ser un cerdo satisfecho", en la duda está la intriga, la rebeldía y la aplicación de todo conocimiento racional, científico, intuitivo o empírico. Los humanos dudan y juzgan, yo dudo y juzgo; por lo tanto soy humano.

La duda y la levedad son asuntos exclusivos del zoon politikon; la duda es aquello que nos hace ser lo que somos. Dudamos la existencia, dudamos la trascendencia, dudamos la importancia de las cosas, dudamos sí somos o necesitamos ser, si estamos salvados o si tenemos que desesperar. No es asunto epistemológico, ni físico, ni metafísico y mucho menos dialéctico, es asunto humano, asunto de salir de la cueva cómo en aquella alegoría platónica. Dudar es nuestra necesidad, la duda es nuestro mayor vicio. El día que dejemos de dudar se terminará nuestra razón de ser y por tanto estaremos de más. ¿Tienen las plantas necesidad de dudar?, no tienen preguntas porque no necesitan las respuestas. Sí encontramos la respuesta absoluta seguramente dudaríamos de su validez. No existe ningún método para terminar nuestra duda, la metodología de la duda y su posterior contradicción es llamada Descartes eufemísticamente cómo "Duda Metódica". Aceptar que la duda es la razón de nuestra existencia y dudarlo posteriormente es comenzar a dudar con razón basada en la duda misma, la duda es causa de la duda.

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