sábado, 29 de enero de 2011

Tiempos simples, tiempos irreales.


En nuestra lengua castellana todos los tiempos simples tienen aspecto imperfecto, es decir, designan acciones o predicaciones inacabadas son los que constan de una sola forma verbal: como, escribiré, solía.

Si la realidad fuese tal como los tiempos verbales viviríamos sin complicarnos tanto la existencia:

El presente puntual siempre será presente puntual pues cada vez que alguien lea esto la "realidad" de este texto se tornará real de nuevo aunque pasen dos mil años desde su publicación. Este es mi presente puntual, el tuyo también y aunque no publique nada nuevo, esta entrada y todas siempre estarán vigentes. Por eso no creo en lo anticuado o en lo no vigente, si lo lees sigue estando allí y de alguna u otra manera también te va a influir.

El presente histórico Josemi escribe esta entrada de blog el 16 de noviembre del 2010 y la publica el 3 de febrero de 2011. Es una forma típica de los escritos de carácter histórico y narrativo. El hablante intenta acercar y revivir aquellos hechos ocurridos en el pasado, torturando sus recuerdos y moviendo su realidad a una que el ya conoce pero necesita revivir para hacer de su vida una tiempo definido entre el recuerdo, el olvido y el olvidar que se olvidó de olvidar. Como se darán cuenta el presente histórico sólo debería de utilizarse en narraciones históricas sobre el "descubrimiento" de América o la Independencia de México. El favorito de los revisionistas.

El presente por futuro expresa acciones que sucederán: Ella terminará a su novia y tarde que temprano será mi novia. Este tiempo expresa convicción y seguridad de que sucederán los hechos, el tiempo que más decepciones nos brinda.

El presente ingresivo, el favorito de los adolescente. ¡Ahora voy mamá!, ¿les suena similar?. Los mexicanos usamos excesivamente este tiempo, con una pequeña variación: el ahorita. Este tiempo denota que la acción nunca se ejecutará, por lo tanto sólo aplica cuando lo mencionamos e la frase inicial.

El favorito del fascismo: el presente imperativo es un modo muy grosero y de poca educación y sobre todo represivo y homicida, tiene valor de futuro y designa que no hay opción de replica: ¡Cállate, ahora mismo!, ¡muere cerdo rojo!

y por último mi tiempo favorito, el tiempo de los dichos y refranes, proverbios, máximas y demás maravillas de nuestro inconsciente colectivo, el uso de estas figuras retóricas requieren un gran conocimiento de estas y debemos saber como emplearlas... chan chan: El presente gnómico que tiene valor todo el tiempo. "Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata" (ponte a rezar pecador)

Podemos concluir que por algo los tiempos simples de la lengua castellana son los más imperfectos filosófica y espistemológicamente hablando. Son los más sencillos al ser utilizados pero los más difíciles de llevar acabo. ¿será que por eso no avanza latinoamérica?

Carpe Diem.

NOTA: Este texto es una broma y por tanto no tiene valor científico, no soy experto en la lengua, ni filólogo ni nada por el estilo. Simplemente es un texto chusco y sin pretensiones.

Con mote de revolución.


Tu mote me suena a viejas glorias, a lucha, a sangre y a resistencia. Detrás de esa facha de facha puede que esté mi Ana Clara, tus hexasílabos, tus ojos de miel y esa mirada perdida que vuela y destella por todo mi pequeño y siempre limitado panorama. Palpito rápido, puede que haya sido amor a primera vista y trato de no mal interpretar tus movimientos, tus acciones y sobre todo tus misterior. Tu mote antifranquísta me hace suena sicigia, a república, al Himno de Riego.

Pienso en tus blancas manos, en los pájaros de tu cabeza, en tus latidos y sobre todo en tu inspiración. Sólo soy un pésimo intento de escritor que está enamorado de tu mote, de tus ojos, de tu lucidez y sobre todo de tu costado.

Enemigo de clase con nombre de revolución.

sábado, 22 de enero de 2011

Prosa I

Evoca la mirada más turbia y funesta de un segundo, razón explícita del cantar de mis cantares...
Labios granates, tintinántes reflejos, tus piernas largas empezando a chispear mis sueños de plenitud y gloria. Añoro, ignoras, crees, abules y la prosa no es lo mio, la prosa no es de nadie.
Poesía, ensayo, metonimía. ¿Qué pienso?, ¿qué quiero?, ¿por qué escribo?; me gustas, te quiero sentir más no te quiero querer. Se que posiblemente no leerás este pequeño intento de sinécdoque. Cabello claro, piel pálida, burguesa de mierda, enemigo de clase. Mujer impertinente, eufemismo falaz. Apenas se de tu existencia y esperaré lo que me depare, quizás me arrepienta de este escrito, cavaré la trinchera y sentiré la tierra caer, mi momento es frívolo y tu seguirás...