domingo, 11 de julio de 2010

Caminando descalzos por la ciudad

Como una nota síncopa en una buena improvisación de John Coltrane caminamos tomados de las manos con los pies desnudos, llenos de resistencia, de pasión por lo nuestro y de auténtica camaradería. Despedíamos a la tarde con pisadas largas y distintas a cualquier otra pisada, atraíamos miradas, provocabamos a las señoras conservadoras, hacíamos soñar a los novios incapaces de hacer semejante hazaña y nos burlábamos de todo aquel que no se diera de nuestra peculiaridad. ¿Qué importaba si nos veíamos hipsters, post hippiosos o socialistas radicales?, caminar por el centro de tu ciudad me ha sorprendido y me ha mostrado algo que nunca pensé que podría hacer. La rutina desaparece con los detalles más mínimos, de nuevo otra primera vez, un nuevo debút, una nueva gira. Caminando sobre los adoquines como si debajo de ellos hubiera arena de playa, tal como decía aquel viejo dicho del Mayo Francés hace ya 42 años; "Sous le pavés la plage".

Andar sin zapatos es todo un acto de humildad, de pasar frío, de contradecir a la sociedad de una manera sutil y de hacernos sentir únicos. Nos transformamos en dos seres invisibles en ese instante, nos crean atmósferas que de alguna otra manera no se pueden experimentar, el mundo se detiene y se vuelve algo completamente vago y tangible (nuestro mundo es intangible). Existimos luego pensamos como diría Sartre y el pasado desaparece, lo hace olvidar. Estos pequeños detallitos hacen de la vida una cosa maravillosa, que siempre está dispuesta a ser descubierta. Cuando no vemos nada y el mundo se oscurece esto es lo que hace que sigamos luchando por nuestra merced, por nuestra voluntad y por nuestra existencia. "El hombre está condenado a ser libre."

Cuesta mucho trabajo dar el primer paso, pero dado el primero los demás son como caminar sobre el azulejo de mi casa, ver nuestros pies blancos (velludos los mios)haciendo contraste con la suciedad del piso citadino nos crea matices tan puros como este Etat Second. No hay ni Magas ni Oliveiras, solo nuestras pisadas sobre los adoquines del andador.

Gracias Nani!

4 comentarios:

  1. la forma más sublime y simple de libertidad y rebeldia
    me encanta este texto josemii!!

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  2. todo un extasis tu sentir...
    fantastica tu escritura...

    y todo se reduce a eso, a ser libre

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  3. hola muy bueno esta nota pero soy un chico gay de 31 años desde niño a los 6 años camino descalzo por las calles de Medellin Colombia y iva al colegio descalzo y ahora camino descalzo si uso calzado de pronto pero yo toda la vida sido un descalzo y llego a mi casa ya cansado de caminar descalzo y sigo caminando descalzo en mi casa hasta que mis pies se ponen negros de mugre y las plantas de mis pies y los talones de mis pies están muy duros por la caminata por la calle descalzo toda la vida contestar ya al fernandoruizjaramillo@gmail.com

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  4. Paz y Bién!
    Soy el bloguista de http://duxspinensis.blogspot.pt y de http://filosonatural.blogspot.pt y soy descalzista!
    Abrazos y benediciones para vosotros!
    Hnº. Alberto Guimaraes OFS
    Braga — Portugal

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