viernes, 30 de julio de 2010

Desencuentro (Segunda Parte)


Los primeros pasos en el ascenso eran agigantados, Fabián hacía zancadas de T-rex y la mujer misteriosa lo seguía a su manera. Camino a la cima en el borde de una loma, rocas rodantes calleron sobre ellos. Y a la mujer misteriosa le lanzaban piedras desde abajo y yo buscaba en las faldas aquello que me había dejado tan sólo. -¿Qué miras?, preguntó la mujer misteriosa a Fabián. -Nada, veo hacia abajo para ver que tan alto ya estamos. Siguieron caminando bajo la lluvia de piedras, Fabián decidió subir más rápido para esquivarlas, pero a la vez la mujer misteriosa notó que muy a menudo giraba la cabeza y veía el camino que ya estaba recorrido. -¿Seguro qué quieres seguir ascendiendo?. -Claro que lo estoy, ¿Por qué no lo estaría?. Siguieron caminando cuesta arriba, con cada paso que hacían el camino se tornaba más inclinado, de pronto Fabián escuchó el graznido de un zanate que volaba bajito en las faldas de la montaña sobre unos turistas que parecían buscar algo, el zanate rodeaba a esos hombres y en picada bajaba, casi con la precisión de un halcón. Ver a ese pájaro perdido dando vueltas alrededor de esos turistas o a esos turistas mirando al zanate y llamándolo a ellos perturbó a Fabián.

Fabián trató de ignorar, pero el zanate hacía ese "ritual" cada vez más intenso, su perturbación era máxima y decidió contarle a la mujer extraña sobre lo que le sucedía. -¿Ves a ese pájaro?. -Sí lo veo. -Me perturba lo que hace. -Pero está debajo de nosotros, muy lejos. No debe de afectarte, no subirá, Respondió la mujer extraña con cierta duda sobre la naturaleza de la perturbación de Fabián. Fabián acentó la cabeza, la tomó de la mano y siguieron subiendo, cuando bajo la rama de un árbol con hojas similares a las de un ficus pero con la peculiaridad que la de este árbol tenían forma de corazón decidieron tomar asiento. Fabián recordaba ese lugar con mucho cariño y quería borrar todo rastro de nostalgia, tomó a la mujer extraña del cuello y la besó profundamente, el efecto debería hacerlo olvidar; El nido ya estaba vacío y las ramas más altas estaban desnudas.

Pernoctaron allí y Fabián no pegó el ojo en toda la noche, recuerdos del ascenso anterior lo bombardeaban y a escondidas decidió recorrer la zona, quizás para encontrar cenizas de la última fogata, quizás para recordar porqué estaba ascendiendo de nuevo o simplemente para no olvidar y volver a su patética situación. Llegó a una cueva y encontró su ex-campamento casi intacto, digo casi porque cuando bajó enfurezido destrozó algunas cosas. Seguía ese cajón de madera con sonetos de Bécquer y canciones de Serrat escritas sobre su superficie y que guardaba regalos de los habitantes del monte, piedras mágicas otorgadas por arañas, agua cristalina y pura embotelladas en recipientes de pino y dulces bayas recogida por Veluria en aquél ahora melancólico recorrido. Siguió penetrando la cueva y encontró aquella flor dentro de su burbuja de cristal. Los pétalos estaban en buenas condiciones, algunos marchitos pero era lógico que la flor seguía viva. Una gotera caía sobre la burbuja y amenazaba con reventarla. Tomó cuidadosamente la flor, la puso dentro del cajón de madera y en el umbral de la entrada de la cueva decidió enterrarla. Parecía que pronto amanecería, corrió a toda velocidad y volvió al árbol.

Continuará...

martes, 27 de julio de 2010

Desencuentro (Primera Parte)


Últimamente he encontrado mi inspiración en canciones, las creaciones de otros son grandes catalizadores de sentimientos. La música ha comenzado a carcomer mis fibras más duras y estables. Desencuentro es un tango escrito por Cátulo Castillo y musicalizado por el gran Anibal Troilo, en un mundo de desencuentros, lo mejor es no confiar.

Estás desorientado y no sabés
qué "trole" hay que tomar para seguir.
Y en este desencuentro con la fe
querés cruzar el mar y no podés.
La araña que salvaste te picó
-¡qué vas a hacer!-
y el hombre que ayudaste te hizo mal
dale nomás!-
Y todo el carnaval
gritando pisoteó
la mano fraternal
que Dios te dio.

¡Qué desencuentro!
¡Si hasta Dios está lejano!
Llorás por dentro,
todo es cuento, todo es vil.

En el corso a contramano
un grupí trampeó a Jesús...
No te fíes ni de tu hermano,
se te cuelgan de la cruz...

Quisiste con ternura, y el amor
te devoró de atrás hasta el riñón.
Se rieron de tu abrazo y ahí nomás
te hundieron con rencor todo el arpón

Amargo desencuentro, porque ves
que es al revés...
Creiste en la honradez
y en la moral...
¡qué estupidez!

Por eso en tu total
fracaso de vivir,
ni el tiro del final
te va a salir.


- No más relatos depresivos en mi vida. Con esa frase terminó Fabian su soliloquio al descubrir que su nueva vida es una farsa, una farsa que poco a poco lo encamina a un desenlance como el de Manuel Acuña. Veluria está cerca, pero muy lejos de donde el quisiera que estase, vivir de una manera hedonista y poco caballerosa, mentirle a su "nuevo amor" y engañarse a sí mismo tejiendo una telaraña de cariño con una mujer casi desconocida, dándose besos apócrifos, caricias kitsch y haciendo cíclopes piratas. No pudo parchar ese pantalón de primavera, no pudo bajar esa cumbre en la que se quedó solo porque ella se llevó la cuerda y sólo le dejó los arneses. Como pudo bajó poco a poco, mientras descendía vio a lo lejos a una mujer misteriosa, una criatura extraña, un ser peculiar, una escencia distinta... Aceleró el descenso y de un gran salto llegó a sus pies, la tomó de la mano y la jaló a toda prisa para subir esa empinada recién bajada. Mientras subían ella le contaba que tenía muy poco de haber descendido de la cima y que sería peligroso ascender de nuevo tan pronto, a Fabian no le interesaba en lo más mínimo, el quería volver a su "comfortably numb" lo más pronto posible...

Continuará...

lunes, 26 de julio de 2010

When i'm 64.



"When I get older losing my hair,
Many years from now.
Will you still be sending me a valentine
Birthday greetings bottle of wine.
"

Ayer cumplí 64 años y no puedo mirar atrás sin preguntarme que he hecho con mi vida. Al igual que mucha gente de mi generación que crecimos con los Beatles yo también pensé que faltaban muchos años (tal como lo dice la canción) para que llegara a esta edad. Ya no tengo pelo, ya nadie me envía cartas el día de San Valentín, sólo algunos ex colegas, mi querida madre, mi mujer, mis dos hijas, sus respectivos esposos y mi nieto y mi nieta me felicitaron en mi cumpleaños. Lo único que me sigue sucediendo (siguiendo la canción) es que sigo recibiendo botellas de vino, al menos una por semana. Me he ganado fama (bien ganada, claro) de ser un amante del vino y la gente suele regalarme una botella cuando necesitan un favor mío. Siempre que mis clientes van al despacho, que mis yernos van a comer a mi casa o que me reencuentro con algún viejo amigo recibo una. Mi cava está llena de Concha y Toros que vienen en los arcones de fin de año que mi mujer usa para cocinar cuando está de espléndida o que tomamos los fines de semana cuando no tenemos visitas tan exigentes, Beaujous Nouveau listos para el próximo San Silvestre, Château Carbonnieux y château Nairac para los días que tengo sed y cinco exqusítos Latours (71', 84', 92', 93' y 95') que siguen esperando alguna fecha especial para salir de su oscuridad, ayer abrí uno (el 84') que recibí de un compañero diputado hace 15 años, cuando era miembro de la cámara alta. Estuvo delicioso, posiblemente el segundo mejor vino que he degustado en mi vida, sólo después de aquél mítico Clos De Pirque ‘74 que tuve el placer de tomar en el departamento de Javiera, exiliada chilena, ex-miembro de la UP y estudiante de pedagogía en la UNAM que conocí en una tertulia "izquierdista" en un café de Coyoacán y que a la postre sería mi esposa.

1968 está a 42 años, hace 42 años tenía 22, era estudiante de derecho en la UANL, muy cerca de titularme y a punto de partir hacia la Ciudad de México. Yo no participé en los "movimientos estudiantiles" de aquellos años, tenía asuntos más importantes que resolver y mi plan de vida no se podía mezclar con esas ingenuidades. Me convertí en abogado en 1970 y tras cuatro años de trabajar como burócrata en una secretaría del Estado de Nuevo León (gracias a mi tío Leopoldo, ex-alcalde de Monterrey y exitoso abogado litigante), emprendí el viaje a la Ciudad de México. Llegué con 5 millones de viejos pesos, no sé a cuanto equivale esa cantidad en estos días, pero eso era suficiente para pagarme un pequeño cuarto, comer más o menos bien y divertirme más o menos bien también por lo menos por cuatro meses, suficiente tiempo para encontrar un buen empleo. Mi tío Leo me dio varias recomendaciones y llegué al despacho de Mario Sáenz, un familiar lejano, primo de mi madre, hijo de un hermano de mi abuela y que por lo tanto, también era mi tío. Durante este tiempo comencé a relacionarme con personas muy distintas a mí, no eran católicas, creían en Marx, escuchaban "canción de protesta" y se reunían siempre en cafés que parecían clonados en el centro de la ciudad, en San Ángel o en Coyoacán, pero eso sí, eran abogados. Nunca pensé que ese tipo de personas trabajarían con mi tio Mario, pensé que esos solo existían en las universidades y no en la facultad de derecho. Ese despacho se dedicaba a la protección del trabajador y la paga no era muy buena, pero mis compañeros, a pesar de nuestras diferencias ideológicas, eran muy buenas personas y de ese círculo salieron dos de las personas más importantes de mi vida; Javiera, que no trabajaba en el despacho pero era muy amiga de Yola (una secretaria del despacho, licenciada en filosofía) y Manuel Carrasco, un amigo, gran colega y socio hasta su inesperada muerte en el verano del 92.

En 1977 tras una relación de dos años, Javiera y yo contrajímos nupcias, ella no era muy católica, yo tampoco lo era pero casarme ante Dios era de las cosas más importantes dentro de mi plan de vida, vinieron de Canadá los hermanos de Javiera y de Chile sus papás, por motivos de confort decidimos hacer la ceremonia religiosa y la fiesta en Monterrey, pues allí vive toda mi familia. Después de una luna de miel de un mes en Cuba (por sugerencia de Javiera), volvímos a la Ciudad de México. Nunca vivímos juntos antes de casarnos, dejé el pequeño cuarto en el que vivía, ella dejó el apartamento que rentaba y rentamos entre los dos un apartamento más grande cerca del metro Xola. La mesa de regalos de nuestra boda, más una "dote" que nos dio Don Tulio (el padre de Javiera que en paz descanse) más nuestros sueldos juntos, el de ella de pedagoga en un colegio particular al sur de la ciudad y el mio de abogado litigante en el Despacho Sánez y Asociados nos permitió comprar una sala hermosísima, un comedor de roble lindísimo y muy servicial, un televisor de 54 pulgadas, un refri de 6 pies, una estufa de 6 hornillas, un horno para hacer pasteles, una lavadora y muchos artefactos decorativos que hicieran equilibrio perfecto con nuestros nuevos muebles. Ese apartamento se volvió muy acogedor, muy cálido y sentía que era nuestro verdadero hogar. En el 79 Javiera quedó embarazada y en diciembre de ese mismo año nacería Jimena, nuestra primera hija.

En el 81 murió mi padre, con quien nunca tuve una relación muy buena, nos dejó una gran herencia a mi hermana Carmen y a mí, con ese dinero que recibí decidí independizarme y junto a Manuel formamos nuestro propio despacho de abogados, Garza-Robledo y Asociados. Del 81 al 85 hubo muy pocos cambios en mi vida. Jimena crecía, en el 83 nacería Isabel, Garza-Robledo y Asociados crecía a pasos de gigante, tenía muy buenos casos, muy bien pagados. Me compré un Grand Marquís platado (chulísimo el coche), le compré a Don Javier el apartamento (un españolito originario de Jaén dueño del edifico en el que rentábamos), Javiera dejó su empleo y se dedicó de tiempo completo a las niñas y en el 85 nuestra vida cambiaría drásticamente. Tras el terremoto nuestra vida dio un giro de 360 grados, el edificio en Paseo de la Reforma en el que estaba nuestro despacho colapsó, perdí mucho dinero en ese siniestro y Manuel tendría traumas por lo vivido pues su casa se derrumbó con ella perdió a su mujer, a sus padres y a uno de sus hijos, sólo sobreviveron el y su hija pues estaban en camino, ella a la secundaria y él a los juzgados, mi amigo nunca volvió a ser el mismo. Nuestro apartamento afortunadamente no se dañó, pero a Javiera le daba mucho miedo seguir viviendo allí, así que a inicios de 1986 nos trasladamos a Querétaro. Del 19 de Septiembre al 4 de Febrero de 1986 vivíamos gracias a los casos que tenía antes del terremoto, sólo eran dos; un edificio de apartamentos disputado entre una viuda y su suegra que para desgracia de las dos se derrumbó con el terremoto, pero para mi fortuna ambas partes me tuvieron que pagar y una herencia que no fue bien otorgada y tardó cerca de 7 años en solucionarse. Dejé a Manuel en su luto y un buen día de otoño le platiqué de nuestros planes de irnos a Querétaro, eso significaría dejar el despacho así que traté de venderle la idea de hacer una nueva vida en esa ciudad, Manuel aceptó y nos trasladamos a esa ciudad.

Vacíe mis cuentas del banco, vendí mi auto, pedí un pequeño crédito hipotecario (que creí que saldaríamos en menos de dos años) y con ello compramos una casa hermosa y grandísima en Álamos 3era Sección, una colonia bellísima en Santiago de Querétaro. Jimena, Javiera, Isabel y yo estábamos fascinados por nuestro nuevo hogar. El despacho lo instalamos en la calle de 5 de Mayo, en pleno Centro-Histórico, antes de que se convirtiera en la zona de bares de la ciudad. Manuel estaba destrozado y vivía con su hija a dos cuadras de nuestra casa en un chalet suizo que compró con lo que le dejó sus padres. Los otros abogados queretanos nunca nos vieron con buenos ojos, teníamos muy pocos clientes y los pocos que teníamos eran contactos del DF que vivían allá o acababan de llegar aquí, por ello viajaba constantemente a mi ex-ciudad. En el 87 gracias a Gustavo, un vecino que conocí en Álamos que afilié al PAN. Mi afiliación al PAN era para conocer clientes, pues los grandes abogados de la ciudad eran miembros del PRI y por lo tanto sus clientes eran simpatizantes del mismo partido. Mi estrategia funcionó, gané nuevos casos y mi cartera siguió en aumento, de nuevo tenía dinero. En el 90 Manuel decidió dejar la abogacía y me vendió a muy bajo precio sus acciones del despacho. Manuel ahora se dedicaría a las bienes raíces, se hizo de varias hectáreas de tierra al norte de la ciudad y las fraccionaría. Ahora que era el único dueño del despacho mis ganancias eran más grandes, dejé de rentar y compré un piso en Ejército Republicano, donde hoy sigo laburando de 10 a 3 y de 5 a 7.

En el 92 me consternaría la desgracia de Manuel, que se suicidó tras enterarse del embarazo de su hija a los 19 años. Eso fue el detonante de su muerte, sus negocios fracasaron, estaba sumido en el alcohol y en las deudas, seguía sin superar lo de su familia, la noticia de su hija culminó todo y lo encontraría su empleada doméstica 5 horas después del disparo que se puso en las sienes ahogado en la tina de su baño. De su hija nunca volví a saber más. Esa noticia tardó en llegar a mí, pues me encontraba con mi mujer y con mis niñas en Disney.

Del 92 al 2000 mi vida estuvo en su cúspide, una esposa que a pesar de todo me seguía amando, unas hijas que crecían poco a poco, cada vez más rápido y que ahora eran unas mujeres. Fui diputado local por el PAN en la Legislatura 94-97 y Federal en la 97-2000. En el 97 vendí el apartamento de Xola y con ello sentí que dejé una parte de mí, ese mismo año mi hija Jimena se titularía en medicina y uno año después se casaría con el hijo de un ex-gobernador de San Luis Potosí y me convirtirían en abuelo, su hijo se llamaría Juan Marcos, en mi honor.

Del 2000 al 2010 reflexioné mucho sobre mi vida, sigo en el despacho, sigo con mi familia, mi hija Isabel se casó en el 2006 con un belga, dejó la casa y actualmente vive allá, del otro lado del charco en Gante, no tiene hijos. Otra vez estamos solos mi Javiera y yo, los fines de semana viene Jimena, con mi nieto y mi nieta, Juan Marcos de 10 y Violeta de 6. Me acerqué a cosas que debí haberme acercado cuando fui joven, me metí en el mundo de Javiera, comencé a leer literatura, y por fin comprendí la música de protesta y a Marx, reeinventé mi espiritualidad y ahora que escucho esa canción de los Beatles y cumplo 64 años solo puedo decir que; "La juventud se pierde y nunca se recupera."

lunes, 19 de julio de 2010

Crónicas de Alberto Latta.


Fútbol, Futból, que más da. Ahora que se ha acabado el mundial y siento las secuelas de dejar un habito que seguí por un mes creo que no es mala idea escribir sobre esta pasión mía, muchos no me lo creen, pero soy pambolero, estadista aficionado, comprador de la Fútbol Total cada mes, lector del Record todos los lunes para seguir la jornada del fin de semana y de corazón azul y piel dorada (Puma para los que no conocen el cantito). Mi pasión por el deporte de patear la pelotita y mandarla a las redes siempre ha sido desde afuera de la cancha, mi condición de asmático me impidió sentir la pasión en el campo, pero eso no fue factor para que no sintiera el amor por este juego.

Mi abuelo José fue el que me inculcó esta afición, un apasionado espectador, futbolista en su juventud y fiel seguidor del Real Asturias, (el gran dinosaurio del futbol mexicano extinto hace casi 60 años), que nunca se modernizó y nunca simpatizó ni con el América, ni con las Chivas ni con mis amados Pumas. El abuelo Pepe era de esos señores seguidores del deporte, lector de los diarios deportivos, crítico de todos los "matalotes" (mote con el cual llamaba a todos los jugadores de los equipos antes mencionados sumándole al Cruz Azul, al Real Madrid y a la selección mexicana), apostador en pro del equipo no favorito, amante de las ironías del juego y de los equipos cenicienta como el Atlético Celaya, el Toros Neza, los Reboceros de La Piedad o el Real Oviedo, además de ser cuidador de nietos en el parque e instructor de chute. Nunca olvidaré esas tardes (o mañanas en vacaciones) en las que íbamos a "chutar" (palabra utilizada para describir la acción de jugar futbol sin tener un partido, derivada de shoot, tirar en inglés) al parque de la colonia. Nunca me destaqué por ser un niño con grandes cualidades deportivas, lo mío eran los datos y la historia del fútbol. Sí algo amaba de mi abuelo eran sus charlas sobre los buenos tiempos del balón, cuando Horacio Casarín orquestaba el Parque Asturias (Hoy convertido en una Comercial Mexicana) y la grada enloquecía o cuando Kubala hacía soñar a cualquier joven enamorado de este bonito deporte a través de las transmisiones por radio de la Liga Española. A mi mente llegaban destellos de esos tiempos en blanco y negro, balones de cuero y camisetas con listones en el cuello.

Yo sólo jugaba fútbol en el garage de mi casa, tirando con mi pelota de plástico a un viejo portón verde que funcionaba de portería, yo hablaba sólo y narraba mis partidos. Como buen amante de las estadísticas me inventaba mis propios torneos y mis situaciones hipotéticas de algún partido. En una libreta anotaba mis datos, mis goleadores (que generalmente era algún jugador de Pumas que era muy malo en la vida real) y mis resultados. Federico Lagorio era el ídolo de CU, Cardozo era un paraguayo que fallaba más que el mismísimo Loco Abreu (jajaja) y Sergio Bernal era el arquero de la selección mexicana, infinitamente superior al Conejo Perez (portero de la selección en aquellos años). Con la influencia de la tevé por cable me acerqué al futbol europeo, principalmente al Italiano por un programa que pasaba por la extinta cadena deportiva PSN y al Español, por influencia de mi abuelo. Mis equipos eran la Vecchia Signora (Juventus) de Zidane, Del Piero, Inzaghi, Zambrotta, Montero, Tacchinardi, Trezeguet y Van der Saar y aquél gran Deportivo Alavés (hoy en Segunda B del Balompié español) finalista de la Copa UEFA del 2001 que perdería frente al Liverpool, con jugadores inolvidables (al menos para mí) cómo el gran arquero Herrera, Cosmín Contra, Jordy Cruyff y el artillero Moreno. Esos equipos siempre ganaban en mis torneos imaginarios. La Roma de Totti y Batistuta peleaba el descenso con el Bari, el Vicenza y el Hellas Verona, el Real Madrid no pasaba la primera ronda de la Champions y el Barça los goleaba 6-0 en el Bernabeu en el que Luis Enrique marcaba un hat-trick y Zubizarreta le paraba todo a un Suker que se había arruinado tras ser fichado por el cuadro merengue.

Ese garage a unos pasos de mi cuarto ubicado en el sur de la Ciudad de México podía ser el Camp Nou, el Old Trafford, el Estadio Azteca y el siempre mítico Olímpico Universitario. En esa cancha de azulejo y marcas de neumáticos triunfaron jugadores hoy olvidados como Alessio Tacchinardi, Enzo Maresca, Frechaut, Cristian Domizzi y Cristian Zermatten. A pesar de la ficción, mis torneos siempre estuvieron basados en hechos reales. Cada mes mi abuelo me conseguía la revista Don Balón (bajo pedido) en un puesto de periódicos (kiosko) que se encuentra enfrente de la Plaza de Toros México, la recogíamos los domingos después de ver al jugar al Atlante en el Azul (3o pesos la entrada) y de comer unas buenas tortas de jamón verde. En la Don Balón conocía y me enteraba de toda la actualidad del futbol español, alineaciones hasta de TERCERA DIVISÓN!! (Esa revista era mi sueño hecho realidad, la mayor cantidad de datos y estadísticas almacenados en papel empastado, aún no era usuario de Internet.) Gracias a Don Balón me hice seguidor del Unió Esportiva Sant Andreu (Sant Andreu de Palomar es un barrio del distrito de Sant Andreu en Barcelona, donde mi familia materna-materna tiene su origen). Datos, datos y más datos habían en mi cabeza, además de mis libros de Verne y mis libros de Historia estas revistas eran la finalidad de mi dinero. Recuerdo que recibía 20 pesos diarios para gastar en la escuela, su finalidad era; 10 pa'l lunch, 5 para estampitas (cuando los sobres aún costaban $2.50) y 5 para el ahorro de la revista.

En la calle era el chico raro, el chico que solo jugaba futbol sólo y en su garage. A veces salía a jugar con los otros muchachos pero prefería ser el arbitro. Eso de jugar con otros no era muy de mi agrado, lo mío era el realismo-mágico futbolero, los chutes con mi abuelo y los datos de Don Balón. Crecí, almacené más datos y empezé a ir a jugar a las canchas de la colonia con otros chicos (mayores, claro) ellos siempre me parecieron muy ignorantes, aunque eran buenos jugadores. Algunos sabían un poco de futbol europeo, pero casi todos eran del Madrid, yo jugaba con ellos, no muy bien pero a veces me escogían, me gustaba ser portero (porque así no me agitaba), esas tardes fueron buenas. Un día un chico (que tendría unos 20 años) vecino de la cuadra dijo; -A qué ponerle un apodo a Miguelito, yo propongo que sea el catalán, pues su abuela viene de allí. y tararán, en las canchas de la colonia (La mítica Unidad Modelo-Prado Churubusco en la que también creció Guillermo Arriaga guionista de películas como Amores Perros y Babel que plasmaría este lugar en sus cuentos del libro Retorno 201) fui conocido como "El catalán". (La familia de mi abuela siempre ha exigido que se les denomine así, por eso no me pusieron "el español", "el gallego" o "el gachupas".)

En una entrada de blog no podría escribir todas mis experiencias que he tenido con el fútbol, tanto buenas como amargas. Todo esto es verdadero, los que me conocen en persona lo entenderán. Siempre he sido algo precoz, jajaja tengo 16 años. Pero en fin, en otra ocasión volveré a relatar cosas relacionadas como mis experiencias en los equipos de la primaria, mis peleas por que el rival no jugó con fairplay o mis desiluciones de este hermoso deporte.

Ahhh, Y Arriba los PUMAS!!

sábado, 17 de julio de 2010

Le temps d'une chanson.


Sonó de nuevo en este casi tierno aparato multimedia una canción que erizara y engallinara mi piel. Digo casi tierno porque una laptop no tiene el mismo sentido nostálgico que un fonógrafo o que un reproductor de LP's. Ya recuperé el mes de abril que perdí este año y cerró la herida que interrogaba cruelmente (al estilo judicial de los 80's) mis sentidos. No sé si en algunos meses me arrepentiré de lo que escribo ahora como suele suceder todo el tiempo, pero la situación es ahora el presente. Lo mismo da que sea o no sea si en este instante representa algo importante y memorable para mí. Odio que cuando escribo mis oídos se perturben con música horrenda proveniente del cuarto de mi hermana y más horrenda (y perturbadora) aún su voz al interpretarlo. Sería hermoso escucharla entonar una bella canción.

Nos ligamos a ese tierno compás afrancesado y nos besamos creando la atmósfera perfecta que me desescalda de ese dolor y dosifica el veneno que está (o estaba) circulando por mi torrente. Hoy soy consciente de mi vida, de mi realidad y casi de mis sentidos. Hoy tengo ganas de bailar en secreto y ver si algún día me animaré a hacerlo realmente. Hoy tengo ganas de bailar La Javanaise, nos encantó el tiempo de una canción.

Hélas avril
En vain me voue a l'amour
J'avais envie
De voir en vous, cet amour

Ne vous déplaise
En dansant la javanaise
Nous nous aimions
Le temps d'une chanson.

No sé que vaya a suceder mañana, ni siquiera en unas horas, pero La Javanaise ya es tu canción.




lunes, 12 de julio de 2010

The Stranger Man - Leonard Cohen


Existen muchísimas canciones que tienen efectos diversos en mí; hay canciones que me emocionan, canciones taciturnas-hipocondriacas que me pueden provocarme llanto, canciones que me hacen reflexionar, canciones que enamoran y canciones (como esta que describiré el día de hoy) que simplemente me impactan y provocan una gama de sensaciones tan amplias que se vuelven indescriptibles.

Leonard Cohen uno de mis cantautores favoritos escribiría esta canción en 1965 y no sería publicada hasta 1968 cuando fue incluida en el lengendario Songs Of Leonard Cohen (su primer álbum) que también incluye tres de los más grandes clásicos de este fantástico cronista, novelista y músico canadiense: Suzanne, So Long Marianne y Sisters of Mercy.
Leonard (como comúnmente le llamamos sus admiradores) siempre se ha destacado por ser un hombre atípico, debutó en la música con 33 años viniendo del mundo de la literatura, ya tenía dos novelas y cuatro libros de poemas publicados antes de su primer álbum.

Esta canción nos habla de un hombre extraño, un hombre distinto que ve al mundo con un cristal que muy pocos usan, critíca a los proxenetas de la religión y del mundo, del materialismo que nos destroza como sociedad y de lo incomprendidos que nos podemos sentir todos aquellos que sabemos que hay algo más allá del dinero, del placer y del sistema.





The Stranger Man - Leonard Cohen

It's true that all the men you knew were dealers
who said they were through with dealing
Every time you gave them shelter
I know that kind of man
It's hard to hold the hand of anyone
who is reaching for the sky just to surrender.

And then sweeping up the jokers that he left behind
you find he did not leave you very much
not even laughter
Like any dealer he was watching for the card
that is so high and wild
he'll never need to deal another
He was just some Joseph looking for a manger

And then leaning on your window sill
he'll say one day you caused his will
to weaken with your love and warmth and shelter
And then taking from his wallet
an old schedule of trains, he'll say
I told you when I came I was a stranger.

But now another stranger seems
to want you to ignore his dreams
as though they were the burden of some other
O you've seen that man before
his golden arm dispatching cards
but now it's rusted from the elbows to the finger
And he wants to trade the game he plays for shelter
Yes he wants to trade the game he knows for shelter.

Ah you hate to see another tired man
lay down his hand
like he was giving up the holy game of poker
And while he talks his dreams to sleep
you notice there's a highway
that is curling up like smoke above his shoulder.
It is curling just like smoke above his shoulder.

You tell him to come in sit down
but something makes you turn around
The door is open you can't close your shelter
You try the handle of the road
It opens do not be afraid
It's you my love, you who are the stranger
It's you my love, you who are the stranger.

Well, I've been waiting, I was sure
we'd meet between the trains we're waiting for
I think it's time to board another
Please understand, I never had a secret chart
to get me to the heart of this
or any other matter
When he talks like this
you don't know what he's after
When he speaks like this,
you don't know what he's after.

Let's meet tomorrow if you choose
upon the shore, beneath the bridge
that they are building on some endless river
Then he leaves the platform
for the sleeping car that's warm
You realize, he's only advertising one more shelter
And it comes to you, he never was a stranger
And you say ok the bridge or someplace later.

And then sweeping up the jokers that he left behind ...

And leaning on your window sill ...

I told you when I came I was a stranger.

domingo, 11 de julio de 2010

Caminando descalzos por la ciudad

Como una nota síncopa en una buena improvisación de John Coltrane caminamos tomados de las manos con los pies desnudos, llenos de resistencia, de pasión por lo nuestro y de auténtica camaradería. Despedíamos a la tarde con pisadas largas y distintas a cualquier otra pisada, atraíamos miradas, provocabamos a las señoras conservadoras, hacíamos soñar a los novios incapaces de hacer semejante hazaña y nos burlábamos de todo aquel que no se diera de nuestra peculiaridad. ¿Qué importaba si nos veíamos hipsters, post hippiosos o socialistas radicales?, caminar por el centro de tu ciudad me ha sorprendido y me ha mostrado algo que nunca pensé que podría hacer. La rutina desaparece con los detalles más mínimos, de nuevo otra primera vez, un nuevo debút, una nueva gira. Caminando sobre los adoquines como si debajo de ellos hubiera arena de playa, tal como decía aquel viejo dicho del Mayo Francés hace ya 42 años; "Sous le pavés la plage".

Andar sin zapatos es todo un acto de humildad, de pasar frío, de contradecir a la sociedad de una manera sutil y de hacernos sentir únicos. Nos transformamos en dos seres invisibles en ese instante, nos crean atmósferas que de alguna otra manera no se pueden experimentar, el mundo se detiene y se vuelve algo completamente vago y tangible (nuestro mundo es intangible). Existimos luego pensamos como diría Sartre y el pasado desaparece, lo hace olvidar. Estos pequeños detallitos hacen de la vida una cosa maravillosa, que siempre está dispuesta a ser descubierta. Cuando no vemos nada y el mundo se oscurece esto es lo que hace que sigamos luchando por nuestra merced, por nuestra voluntad y por nuestra existencia. "El hombre está condenado a ser libre."

Cuesta mucho trabajo dar el primer paso, pero dado el primero los demás son como caminar sobre el azulejo de mi casa, ver nuestros pies blancos (velludos los mios)haciendo contraste con la suciedad del piso citadino nos crea matices tan puros como este Etat Second. No hay ni Magas ni Oliveiras, solo nuestras pisadas sobre los adoquines del andador.

Gracias Nani!

miércoles, 7 de julio de 2010

Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio ¡SAN FERMÍN!














Dice la canción popular navarra:

Uno de enero,
dos de febrero,
tres de marzo,
cuatro de abril,
cinco de mayo,
seis de junio,
siete de julio ¡San Fermin!

A Pamplona hemos de ir,
con una media,
con una media,
a Pamplona hemos de ir
con una media y un calcetín.

Hace un día que se dio el txupinazo e iniciaron formalmente los Sanfermines en Pamplona. Hoy siete de julio fecha muy importante para la gente que no es supersticiosa porque es de mala suerte (como es mi caso) será recordado en España como el San Fermín histórico. Una "Furia Roja" está casi cumpliendo la hazaña que parecía irrealizable hace cuatro años; llegar a la final del mundial de futbol. Con un equipo sólido híbrido culé-merengue y una buena dirección técnica por parte de Mister Del Bosque, la escuadra Ibérica está cerca de ganar su primer mundial, consecutivo a la Eurocopa ganada hace dos años. El pulpo Paul no fue cocinado a la gallega, acertó su pronóstico y la Mannschaft se volvió a quedar en semis. Hoy España está emocionada y el nacionalismo está a tope, ¿Qué mas puede pedir un español?; la roja está cerca de ganar su primer mundial, hay buenos toros en Pamplona, por lo tanto buenas cañas, vino y jamón.. y lo mejor; Catalunya y su nacionalismo lloran.

Los catalanes más radicales y antiespañoles han de estar lamentando que además de todo el pisoteo al Estatut de Autonomia por parte del Tribunal Constitucional (La versión gachupa de la SCJN, que vuelve ilegal gran parte de los derechos obtenidos por la comunidad catalana en el uso del catalán como primer idioma, políticas económicas, sociales y demás), que la selección española haya llegado a las finales en gran parte al esfuerzo de catalanes, esta selección española es la selección más catalana de la historia, empezando por gran ícono culé Carles Puyol, autor del gol del pase a la final. Cesc Fábregas, Sergi Busquets, Gerard Piqué, Xavi Hernández, Bojan y Joan Capdevila son algunos catalanes que junto al "Tarzan" han mantenido avante la barca ibérica.

La catalanidad está lastimada, este sábado Barcelona se paralizará con consignas pro catalanistas y se espera una de las manifestaciones más grandes de la historia en defensa de los derechos de los pueblos oprimidos. Estoy seguro que gran parte de ellos estarán con Holanda el domingo, devolviéndole el favor al holandés más catalán, el señor Johan Cruyff.


VISCA CATALUNYA LLUIRE!!!

Catalunya no és Espanya, Catalunya és una nació !

Són una nació, vostès decideixen. !

martes, 6 de julio de 2010

Taciturno-Hipocondríaco


Cuando llueve por las tardes y el "país" se desmorona poco a poco recuerdo aquél verso de Machado:

Un poco labrador, del cielo aguarda
y al cielo teme; alguna vez suspira,
pensando en su olivar, y al cielo mira
con ojo inquieto, si la lluvia tarda.

Lo demás, taciturno, hipocondriaco,
prisionero en la Arcadia del presente,
le aburre; sólo el humo del tabaco
simula algunas sombras en su frente.


Olor a tierra mojada y a thiner que sale debajo de esa escalera recién usada para pintar la fachada de aquella fonda en la que sirven un arroz con leche más insípido que los nísperos en verano, comienzan a despertar el sentir diurno de cualquier día de julio. El chirimiri (como dirían los vascos), el calabobo, el orvallo o la garúa (como ustedes prefieran llamarle a esas lluvias que caen poquito a poquito pero como mojan) había dejado empapado el asfalto, el agua bajaba por la avenida y un chorrito de solvente para pintar mezclado con aceite de automóvil recién chorreado se podía distinguir en la canaleta que va a dar a la alcantarilla.

Me encantan esas sensaciones, tan nublosas y tiernas. La lluvia es un fenómeno que siempre me ha fascinado... Sólo en la Tierra llueve lo que muchos carecen. De pronto no llueve en años y la gente añora el agua, pero un día cae una tromba y lo pierden todo. Irónico, ¿no?. Pero, ¿Qué sería de este mundo sin ironías?, Realmente no lo sé, pero estoy seguro que no hubiéramos tenido a Quevedo, ni a Joyce, ni a Leonard Cohen, ni a Quentin Tarantino.

Nunca dominaremos a Patchamama, el agua busca cauce. La lluvia sirve de inspiración, la lluvia sirve de reflexión, la lluvia nos muestra que somos nada. En estas tardes grises, de caos vial y de poetas inspirados surgen versos nuevos, surgen historias y cosas de no-se-que genero como esto que estoy escribiendo.

¡Bienvenida temporada de lluvias!

sábado, 3 de julio de 2010

AAAAAAAAAAA (Chiste Local)



Apenas salí de clase y corrí para buscarte sujeto malévolo y siniestro de apariencia tierna e inofensiva. A veces los árboles necesitamos algún buen oyente, pero en fin... Me había quedado como el Principito, sacado de onda por una flor, más bien acomplejado; ella como flor y yo como boab. Era extraño tener la necesidad de compartir algo, alguna frustración o trauma de los que solemos tener cuando algo no sale como esperamos.

Te encontré frente a la jardinera y te saludé a la manera que solo tu yo podríamos comprender, tú sabes que no me distingo precisamente por ser un colecto de amigos (es filatelia y no colecciono sellos postales), pero a ti te podría encargar mi guitarra, mis libros de Cortázar y mis cajas de cosas secretas con toda tranquilidad (quizás en nuestro idioma se podría llamar confianza, pero sabes que aborrezco esa palabra), comenzamos nuestra plática y como era la última hora caminamos a la parada del camión. La vi pasar, suspiré y me dijiste; -Ya, olvídala.. no seas patético. Lo vi pasar suspiraste y te dije: -Ya olvídalo no seas patética. Reímos como siempre y hacíamos metáforas sobre todo; -¿Qué comeremos hoy?, te pregunté en forma material. -Hoy comeremos ideas;respondiste ingeniosamente. -¿ A caso nos comeremos a Nietzsche, a Schopenhauer o a Sartre?; hablé con mi moral intelectual. -No, sólo comeremos existencialistas vegetales; cebollas tristes, espárragos inmaduros y chayotes aguados, quizás un pimiento hueco y vació como la luz marinada que estudia conmigo, pero sólo eso árbol ciego extraterrestre. Tu respuesta ingeniosa me recordó una bizarra escena digna de algún cuadro kitsch; -Y sí comiéramos ideas, ¿Nuestro estómago sería nuestro cerebro y nuestro cerebro nuestro estómago?. Reíste, yo también y solo pudimos concluir algo; somos patéticos.

Pasó la ruta 14 y como siempre no pasaba la 42, tu pensabas en lo horrendo que será llegar a tu casa, cocinar, hacer quehacer y cargar esa bolsa destrozadora de hombros. -Eres una cosa, yo soy un sujeto, ¿Qué más da?; dije sin tener una secuencia en nuestra plática, era una de esas que parecen una jam session de free jazz, solo improvisamos sobre una linea -No lo sé; me contestaste, en mi cabeza suenan pájaros y en la tuya también. Miramos como tontos a todos lados buscando a nosotros-sabemos-quienes pero nos burlábamos mutuamente. Pasó tu camión, nos despedimos y volvimos a la monotonía de este mundo cada vez más carnívoro; La naturaleza se equivocó deberíamos tener el cerebro en el estómago. Sólo para recordarnos que: Somos, fuimos y seremos, patéticos.

"Come frutas racionales y vegetales existenciales"

Narcotráfico en mi ciudad (Santiago de Querétaro)


Santiago de Querétaro, ciudad maravillosa de la que me enamoro más día a día, que amablemente me ha acogido durante ya casi 6 años, donde he conocido personas impagables.. En esta semana comenzó a ser víctima el mal generalizado de nuestro país: La paranoia por el narcotráfico.

Querétaro a pesar de ser una ciudad de paso entre el norte y el sur, puerta del Bajío e intersección de dos de las carreteras más importantes de de nuestra país (La 57 y la 85), nunca había sido testigo de violencia. Es bien sabido por todos los que vivimos aquí que los narcos siempre han estado en la ciudad (muy a menudo se confizcan propiedades y demás) y que el narcomenudeo es algo muy común, pero ¿Por qué hasta ahora sucedió un enfrentamiento, si en otras partes de la república este cáncer ya consumió a toda la sociedad?; la respuesta puede ser frívola y oscura a la vez... Por más vueltas que le doy al asunto no encuentro una posible razón.

Desgraciadamente desde esta semana mi ciudad no será la misma, los queretanos comenzarán a vivir con miedo, seguirán apareciendo narcomensajes y el temor a la familia Michoacana nos hará una ciudad más.. Otra ciudad víctima del miedo.

Todos pudimos notar los operativos del ejército y la policía federal en las calles de nuestra ciudad, la atmósfera de paz que generalmente gobierna aquí ha terminado. Esos intimidables hombres de baja cultura vestidos de verde, prepotentes y nada racionales montados sobre sus tanquetas y camiones nos aterran. No hay estupidéz mas grande que cambiar la paz de una ciudad por una "guerra" -que de antemano, se sabe perdida.

Legalización, la única solución.

El ejército a los cuarteles, fuera de las calles y carreteras de Querétaro.

jueves, 1 de julio de 2010

El capitalismo democrático como acelerador de la globalización en México.



Se entiende como globalización al proceso económico, tecnológico, social y cultural a gran escala, que consiste en la constante comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unificando sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Los países involucrados prescinden tener un sistema político-económico fundamentado en una economía de mercado, basada en el comercio y el mercado libre, entendiéndose como economía de mercado a la compleja estructura en la asignación de papeles primarios y secundarios tanto en la producción como en el consumo de bienes y servicios a partir de la oferta y la demanda con una determinada participación del Estado limitada a la regulación de precios en productos y servicios de primera necesidad (en el caso de los servicios generalmente subsidiados) y al establecimiento tasas tributarias, facilitando así las fusiones entre empresas multinacionales, la eliminación de empresas públicas: privatización y la desregulación financiera internacional de divisas ocasionada por el libre comercio: inflación.

Una economía de mercado no funcionaría sin el establecimiento de una sistema moral-cultural que anime al pluralismo estableciendo la democracia y la participación económica activa: consumismo, como motor del nuevo orden. Creando así un paradigmático modo de vida; claro ejemplo de esto es el American Way of Life de los Estados Unidos, donde la mayoria poblacional solo acepta este sistema político-económico como doctrina viable en el desarrollo del Estado, pues su cultura y su moral están adaptadas y enlazadas propiamente con el pueblo. He ahí la contradicción del establecimiento del capitalismo democrático como doctrina política-económica en países en vías de desarrollo, como es el caso de nuestro país.

A mediados del siglo XX, el gran economista polaco Michal Kalecki, diría “Los fundamentos de la ética capitalista exigen que "usted gane su pan con el sudor de su frente"... a menos que usted posea medios privados.”, ese es el ejemplo más claro y cruel de la imposición de un sistema ajeno a la idiosincrasia local. México es un país consumidor, con afán de productor, que posee un economía completamente dependiente de la inversión extranjera y de la venta de materias primas. Con un brutal desequilibro entre la importación de nuevas tecnologías y la producción local de estas, siendo un paraiso para el vendedor; México gasta lo que gana, mientras el inversionista gana lo que gasta.

La globalización ataca desde el punto más vulnerable de una nación; su gente. Es embestido inicialmente desde los medios de comunicación, promotores de una cultura de consumo, generando un “ideal de realización social”; casa enorme, auto del año, ropa de marca, celular de vanguardia todo esto según las pautas de convivencia que dicte la sociedad, dejando de lado prioridades de toda pueblo; el interés por la cultura local, la educación, la ciencia y la creación de industrias propias que son indispensables para establecer una basa sólida en la economía activa de toda nación, ya que al ser locales generan empleos directamente con inversión local, evitando así la fuga de capital en casos de crisis.

La contraparte del capitalismo democrático, es el socialismo democrático, doctrina económica fundamental en el establecimiento de la Socialdemocracia moderna, la cual establece un mercado local sólido basado en el cooperativismo y en la integración activa de pequeñas y medianas empresas, destruyendo así el monopolio que generalmente opera en el capitalismo democrático debido a su complejo asignamiento de roles productor-consumidor, este modo de gobierno tiene gran aplicación en nuestro país puesto que erradica el problema desde la raíz; la desigualdad económica.

El socialismo de mercado es el modo de operación del socialismo democrático basado en la colectivización, donde al igual que en la economía de mercado capitalista, el Estado solo establece los precios pero no intercerde en la produccións.

México es un país esclavizado por la integración global de la que quiere ser parte, sin embargo no cuenta ni con la adaptación social, ni cultural, ni política y mucho menos económica, para no ser devorado por la globalización. Un país con tanta riqueza natural, histórica, entológica y antropológica no puede dejar su identidad, por presión externa. México necesita reformas, una nueva constitución y nuevo orden político económico.

“El estado moderno no es sino un comité que administra los problemas comunes de la clase burguesa", - Karl Marx.