viernes, 12 de marzo de 2010

Tardes de Ocio Cortazariano.


Se que llegará el momento en el que se venderán los cronopios al tres por dos en un minisuper, la Maga ya no cebará mate ni pensará en lo que le reclamaría Rocamadour si hubiese leído su carta, Oliveira tendrá familia, un trabajo estable y será un rosarino promedio, los autonautas ya no viajarán por la cosmopista y la señorita de París pensará que jamás abrió ese sobre...

Cora recuperará su apéndice, un tal Lucas tendrá coherencia en sus acciones, Las manos dejarán de crecer, Irene cruzará la puerta de roble, las escaleras que van se subida irán de bajada y el pibito Manuel por fin leerá su libro.

Estoy seguro que en algún momento todos tus hijos piantáos piántaos, se reunirán en la rue de la Siene, emulando al Club de la Serpiente y caminarán por Rue de la Huachette hasta llegar al cementerio del Montparnasse, donde sobre una extraña tumba todos dejarán una rayuela dibujaba en una hoja de block y exclamarán: -"Grande Julio, Grande Cortázar!".

Los amantes volverán a casa, serán cíclopes y hablarán en glíglico;

"Esta estrupetera manera glacifica, la jumbulera grostera, brincará la trotona y todos grosteriferan los hoyales del frugól".

Todos recordarán, después del almuerzo ese relato debajo del agua, donde vive el axolotl y nace la noche boca arriba, esperando como siempre; El Final del Juego.

jajaja tardes de ocio Cortazariano.

1 comentario:

  1. Las mesas ya no se levantarán en las noches; las famas no bailaran tregua ni catala, sino espera y al subir al omnibùs, ya no volterán a vernos...
    Grande Julio, Grande Cortázar!

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