sábado, 11 de diciembre de 2010

La tortura china.

Esta historia pudo suceder en México DF, en Barcelona, en Paris, en Hanoi, en Nairobi, en Quetzalan, en El Pont de Claverol, en Senarpont y en cualquier ciudad en la que se repita redundantemente la palabra en.

Juan Calles era un murciano afincado en el Barri del Raval, para los que conocen Barcelona (principalmente la Barcelona de antaño) sabran que me refiero al barrio chino. Juan se ganaba la vida dando clases de español a inmigrantes marroquíes por la módica cantidad de 100 pesetas por sesión y cada septiembre viajaba al norte para recoger las uvas de los grandes viñedos franceses;un clásico veremador, ganaría algo de dinero en ese viaje lo suficiente para que su madre hiciera una gran cena navideña a la cual acudiría cuando termianaran sus clases. Juan comenzó a enseñar español porque perdió dos dedos en su antiguo trabajo, la construcción de puentes. No tenía grandes responsabilidades y rentaba un cuartucho en el Carrer de l'hospital. El edificio en el que se ubicaba el cuartucho actualmente no existe pero en aquellos años pertenecía al señor Puig i Valls, un rico usurero dueño de medio barrio y con propiedades en otros lugares de la ciudad como el Eixample, el Poble-Sec y Sant Andreu. El edificio marcado con el número 7 de la calle del hospital tenía cuatro plantas y cuatro cuartos en cada piso, el tamaño de los cuartos no eran proporcional. En la planta baja se ubicaba la lechería de la señora Recassens; viuda de un coronel republicano, sin hijos y gran amiga de la señora Sánchez quien habitaba en el departamento número 2 de la segunda planta. Juan Calles vivía en el penúltimo piso justo del cuarto de Po Chin conocido como todos como el chino, Po era uno de los tantos chinos del barrio, lejos de casa, proxeneta y de manías extrañas, con problemas con los locales que piensan que este tipo de personas solo pervierten la sociedad.

Po vivía frente a mi y siempre me pareció un hombre de malos habitos pero honesto, su mala reputación era conocida por todo el barrio y en más de una ocasión lo quisimos lanzar del edificio pero por alguna extraña razón era defendido por don Puig i Valls. Prostitutas, otros proxenetas, traficantes de alcohol y un que otro comandante del ejercito llegaban a su lugar. Yo vivía enfrente de su cuarto y nunca tuve problemas con el. Ocasionalmente nos saludábamos de mano, pues tenía un pésimo español y creo que no parlava ni una mica de català por eso sólo se juntaba con chinos y con chinos amigos de españoles que tenían doble función, ser clientes y traductores.

Un mañana de diciembre bajando las escaleras encontré a Juan y a unos señores que no conocía (después me enteré que era una nueva familia recién llegada de Zamora), es complicado explicar esa situación, los nuevos inquilinos tenían rostro de susto y Juan también, pero yo los ignoré... Realmente no se porqué lo hice, pasé por la recepción y salí a la calle para esperar el autobús que me conduciría a la universidad.

Al regresar a casa encontré una escena terrorífica; el edificio estaba cercado, una camioneta del servicio médico forense esperaba frente a la puerta y me tuve que identificar con un Mosso d' esquadra que me interrogó.

- Vostè, qui és i on viu?
- Perdón, mi catalán no es muy bueno... ¿podría hablarme en castellano?, como se podrá dar cuenta no soy catalán. Pero contestaré su pregunta, soy Marco Palma, mexicano y vivo en la última planta de este edificio.
- Muestreme su carnet de indentidad. Saqué mi cartera, mi pasaporte y mi identificación de inmigrante.
- Lo tendré que llevar a la comisaría para hacer las averiguaciones previas del horrible hecho sucedido hace unas horas en este edificio. Yo no tenía ni la más remota idea de lo que había sucedido, pero pensé en la expresión de Juan y de los nuevos vecinos que vi esa mañana. No sabía que había sucedido, pensé que era algo fuera de lo común pero no tenía ni idea.
- ¿qué pasó?
- Un homicidio, horrendo... la señora Recassens. Degollada, marcas de tortura y al parecer fue violada previamente. Y pues usted, como inquilino de este edificio es claro sospechoso, por eso me tendrá que acompañar para hacer las pruebas pertinentes.
- Claro, estoy dispuesto. ¿pero, quién pudo hacer semejante crimen?, la señora Recassens era muy tranquila, todos en el edificio la respetabamos pues ella atendía la lechería.
- Lo sabemos, todos están consternados. Principalmente Sánchez, quien encontró el cadáver y avisó a la policía pero que actualmente está desaparecido.

No hablé más con el oficial y subí a la patrulla, sabía que sería una noche larga... Pero no tenía miedo, obviamente era inocente y ninguna prueba me podría inculpar pues yo no hice nada, pero seguramente también me utilizarían de testigo, a pesar de que yo no estuve presente.

Me bajaron de la patrulla, entré a la comisaría, me registré y me llevaron a una pequeña oficina atendida por el Lic. García-Torres, el encargado de la investigación. Me explicó lo mismo que me dijo el oficial que me trajo hasta acá y me indicó donde ir para que me hicieran una prueba de semen, para así poder derrogar o encontrarme culpable. Me la hicieron, terminé y me condujeron de nuevo a esa oficina.

- Señor Palma, sabemos que no fue usted.. pero díganos ¿cómo era la señora Recassens, tenía enemigos?. Yo nunca hablé con ella, sólo me vendía la leche así que no sabía de su vida, pero ni modo, en estos casos tienes que responder sea cual sea lo ocurrido.
- No lo sé, no creo... Era una señora muy amable y atenta, como sabe era quien atendía la lechería del edificio, era bien conocida en todo el barrio. Vivía sola y siempre tenía alguien con quien platicar mientras atendía su negocio.
- Eso es interesante, pues todos nos han dicho lo mismo... Y la forma de su asesinato es clara de un crimen de odio.
- En fín, tendrá que pasar la noche en la comisaría mientras nos entregan la prueba de esperma.

Llegué a una pequeña pero confortable celda, me acosté en el catre y dormí profundamente. A la mañana siguiente me liberarían comprobando que efectivamente yo no fui.

Por suerte era sábado y no tenía que ir a la escuela, así que volví a mi cuarto... Llegué al edificio y la atmósfera de terror y trauma era evidente. Los peritos estaban tanto en la lechería como en el piso de la señora Recassens, subí a mi habitación y escuché unos ruidos extraños... Parecían azotes, los ignoré, tomé una ducha y me quedé pensando en lo sucedido el día anterior. Vivir en el Raval siempre tiene complicación, me lo advirtieron cuando llegué a Barcelona, pero la renta es barata y la ubicación es buena. Suficiente para un estudiante de física en la UAB.

Esa noche dormí preocupado y recordaba a Raskolnikov, no era el crimen de una usurera y nadie mata por leche y por lo sucedido era obvio que fue un crimen de odio, matar a don Puig i Valls hubiere sido un gran favor para todo el edificio. También pensaba en los ruidos extraños provenientes del cuarto del chino y me acordé de Wong, el curioso personaje de Rayuela. En mi mesa de noche estaba un libro de Daveneport y escuchaba el disco de Lluís Llach que me regaló Agnes, mi linda compañera de facultad. Dormí, Dormí..

Barcelona tiene poder, vaya que tiene poder...





Las palabras prohibidas.

En toda ciencia, estudio, religión, sociedad, etc existen palabras con muchas definiciones y que para los "expertos" cualquier interpretación es erronea, esto (desde mi punto de vista), es algo tan chocante como escribir chocante entre paréntesis pero actualmente parece obligatorio citar algún autor para que tus argumentos tengan validez. La lista de "palabras prohibidas" es larga pero hoy enumeraré 10 conceptos siempre polémicos, problematicos e imposibles de definir frente a "expertos".

10. Síncopa - Esta palabrita cambia de significado según el contexto, en música es s el efecto producido por la prolongación del sonido de un ubicada en la parte débil o semifuerte de un sobre otra de igual o mayor intensidad, para los que tocamos algún instrumentos sabemos que esto es incomprendible hasta que lo toques y te des cuenta que es una simple "nota" fuera del tiempo de compás que le da un toque peculiar a lo ejectuado, vease claramente en el jazz.

9. Dialéctica -

jajajajajajja

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿Y si no, qué?

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sábado, 23 de octubre de 2010

Une calavera en français.


Bien, llevo más de una semana tratando de cumplir una tarea bizarra y muy complicada que me dejaron en la Alianza Francesa (sí, la escuela de francés a la que asisto todos los sábados): hacer una calavera en francés.

Es bizarra y para los hipsters sería "conceptual" (jaja), pero para mi no lo es... Es divertido y extremadamente irónico hacer una, pero es imposible!, me siento traidor a mi lengua pero en fin, una calificación es una calificación. Al inicio no se me ocurría nada (casi sigue sin ocurrirme nada aún) y fue inevitable preguntarme a mi mismo, ¿cómo se puede hacer una calavera sin jerga española?, ¿qué les sucede a estos tipos?, ¿les gustaría que hiciéramos crepas a la mexicana? (que por cierto las he visto y son tan patéticas como la paella de arroz con leche y almendras que ví en Freixenet el festival pasado), obviamente pensé en exponerles a los compañeros franceses que idearon la convocatoria que eso no podía ser así, pero pensándolo bien ellos no conocen la esencia de las calaveras y desgraciadamente la mayoría de mis compañeros de la Alianza tampoco, la gran mayoría son chicos tec con poco sentido cultural, por lo que tampoco entienden el verdadero sentido de estas maravillas literarias.

Yo no soy bueno haciendo calaveras y para ser sincero no me gustan, pero si entiendo el impacto que tienen en nuestra cultura, es uno de los ejemplos más mágicos del mestizaje y es por eso mismo que no me atrevo a hacerla en mi cuarta lengua.

Bueno, esto es mi trabajo de una semana:

La mort de l' espagnole


La calaca tilica et flaca n'a pas eu à passer par les parlants de espagnol

parce qu'il a découvert qu'ils s'étaient suicidés

Elle était très triste parce que pour que tu sois sa victime tu as à parler espagnol

Écrire une calavera en français est comme une version de Brel avec .... (inserte palabra que rime con suicidés)


Como se darán cuenta no tuve ninguna rima, ¿por qué?, pues porque es muy complicado rimar en francés, es por eso que ellos no tienen ningun poeta "rimero" reconocido y yo como buen castellano parlante amo las figuras retóricas y sus consecuentes efectos "palabricos".


Bien seguiré quebrándome el coco, aún me queda una semana. Si la termino prometo publicarla.

martes, 28 de septiembre de 2010

La malinterpretación de tus acciones te vuelve apático.


Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional.


La malinterpretación de tus acciones te vuelve apático. A veces me pregunto como será que aún existimos los que pensamos que el cambio es personal y que en cualquier Revolución la imposición de ideas es el principal factor del fracaso. No es falta de confianza en el cambio, simplemente pienso, siento y opino que toda transición es personal y que independientemente de cualquier subdivisión, todos los que pensamos en una sociedad más justa somos SOCIALISTAS.

He sido criticado por mi indiferencia ante "el aumento a 8 pesos" del transporte público en Querétaro (sin ningún papel que lo respalde no lo afirmaré), pero ¿qué otra postura puedes tener sin pruebas?, simplemente tenemos que ser lógicos y no nos debemos dejar influenciar por la grilla de nuestros pseudo líderes estudiantiles. Y si fuera cierto el mentado aumento, ya no estamos en tiempos de secuestrar camiones, ni de pedrearlos, ni de quemarlos. DIALOGO señores, y si no se puede buscamos alternativas, ¿dónde quedó el ideal de resistencia?, no debemos cometer los errores del pasado. Yo si soy sensible frente a la injusticia social, siempre y cuando sea realista, me parece más injusto que la principal función de los lideres estudiantiles (que no poseen ni la más mínima idea de lo que significa liderazgo) sea alborotar a los estudiantes sin sentido crítico y por tanto fáciles de manipular.

Línchenme miembros de generaciones pasadas. Pero ya no estamos en tiempos de grilla, estamos en tiempos de razón, siguen siendo unos imbéciles los que están en el poder, pero ya no son unos perros represores.

Unámonos pero para tener bases, yo no pienso ser compañero de lucha de borregos, pseudointelectuales y "líderes" estudiantiles que fueron puestos por los mismos borregos.

sábado, 18 de septiembre de 2010

En el manto de la noche. (Notas lánguidas de hace unos meses)


Allí estaba la sombra de la noche esperando en el umbral de la puerta, cuando del quinto piso un pájaro de fuego cayó estrepitosamente... Un sonido ensordecedor llenó el ambiente y tu maquiavélica risa retumbó como oleaje con vientos del norte.

Sostén tu posición y tus palabras nucleares ahora, que tengo el escudo fluorescente y el cadáver en mis pupilas rosas... ¿por qué aun tiemblo ante tu presencia pixelada? (deberías lavarte la memoria más seguido y guardar tus melodías en tus zapatos), pero sabes que no puedes porque al salir corriendo y al doblar la esquina esas corcheas te sacarán ampollas en los pies. Y cargarás la penitencia eterna del zumbido maldito que intriga y destruye todo recuerdo tuyo en mi memoria. Esperas... miradas, caricias heladas, caricias de pierda, palabras, poetas muertos entre comillas, sabor a menta en los labios y besos de cenizas (tal vez otra lengua junta a la mía te mate) y ¿cuántas cometas de sal me quedan? tú ya no vuelas sobre mis sabanas de verano, ni quitas los pétalos de mis rosas..

Pero te miro y tiemblo, me derrites de la base... Como si fueras una luz destrozadora que cubre mi espacio y mi tiempo con tanta luminiscencia que quema la razón de toda idea, de todo juicio y de todo sueño que tenga con respecto a ti. Si no te hubieras ido aquella noche, tus ojos seguirían velando mi sendero, y tu fuerza de cedro amortiguaría toda caída. Goteas de mis pupilas, tu vapor se derrite en mis versos y tu esencia en mi almohada... Llévame en tus bolsillos esta noche... deseo estar contigo en tus palabras y deslizarme lentamente en tu ventana mientras rompes la celulosa de mi fotografía...
Quiero ser esa nebulosa que vele tu universo, ese pequeño picaporte que decida si se abre o se cierra la puerta, tus insignificancias.. tu estúpido gesto al sonreír, tu manera tan burda de caminar y ese aire de grandeza que solo tu sabes explicar. Pequeña con complejo de garza... tan viva y vanidosa como un pavorreal. Descorre tu mirada, descorre tu piel y lléname de tinta. Para que recupere la que estoy gastando en estos versos.

Convierteme en algo tuyo,me separo para mirarte sin estas pupilas rosas.... espero que me empujes en tu delicioso abismo, mirarte desde abajo la sonrisa clandestina de tus manos en mi rostro que cae en los delirios de este veneno de primavera... mientras tanto sigues hieriendo con tu amor de intento de cirujano.

Gracias Rosi! (Parte Roja - Mía, Parte Amarilla Rosi)

lunes, 13 de septiembre de 2010

Sonetitón No. 1


Los Muros de mi patria - Francisco de Quevedo.

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes, ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del yelo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa; vi que, amancillada,
de mi anciana habitación era despojos;
mi báculo, más corvo y menos fuerte;
vencida de la edad sentí mi espada.
Y no hallé cosa en qué poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

La última puerta abierta de la casa de mi vecina recién muerta se ha cerrado. Molía tomillo y romero para hacer ese menjurje que revive a los angelitos, a los asmáticos y aDios.

Se quedó sin voz, se cerró la puerta y la casa de la vecina muerta se cansó de ser blanco de pensamientos melancólicos de bohemios escritores de sonetitones modernos. Sus muros se llenaron de hierba y de musgo ocre que también creció sobre el banco de roble que tenía en el jardín para contemplar la desembocadura del callejón.

Periódicos antiguos tirados en el armario, los lentes modernos de la nieta modernilla para ver en sepia abandonados en la mesa, la imagen del sagrado corazón vigilando como halcón la entrada de la estancia que hace tiempo dejó de oler a café y galletas.

Sonaba El Fonógrafo, un danzón y su recuerdo...


lunes, 6 de septiembre de 2010

El pinacate. (Extraído de El País Edición Catalunya del 3 de Mayo de 2006)


Navegando por la internet encontré este artículo que me recuerda a cierto profesor. (por chiquito, negro y apestoso)

Escrito por Jordi Soler:

El pinacate es un "insecto áptero, de color negruzco, que vive en lugares húmedos". Esto según la edición latinoamericana de El Pequeño Larousse Ilustrado que utilizo cada vez que alguna palabra rebasa el ámbito lingüístico peninsular. Áptero, que es un término que rebasa casi cualquier ámbito lingüístico, quiere decir que carece de alas, como nosotros mismos, que en eso de volar somos tan sosos como el ápterix, esa ave neozelandesa que posee unos rudimentos de alas que le sirven para abanicarse, espantarse una mosca o saludar de lejos a sus congéneres, y poca cosa más, nada que ver Astérix, su primo fonético, que después de un cucharón de la pócima mágica da unos saltos por los aires que se parecen al vuelo y que lo alejan de su condición de héroe áptero.

Alguna lealtad nos debíamos el pinacate y yo tras cruzar el océano Atlántico y la jungla de Barajas

Pues resulta que hace unos días vacacionaba en un pueblo mexicano lleno de pinacates, esos bichos que, con el ánimo de ampliar la información, son arañas con el cuerpo del tamaño de un punto, seis patas desproporcionadamente largas y la virtud de la valentía pues, a diferencia de la mayoría de los bichos, no se espantan ni salen corriendo cuando se les acerca una persona; al contrario, son criaturas confianzudas que sestean en tu rodilla o antebrazo cuando estás leyendo en el retrete, o que a media noche se acurrucan en la cuenca del ojo de un individuo dormido. Así son los pinacates y explico los detalles de su conducta para que más adelante se entienda cómo es que uno de estos ápteros de pueblo mexicano vagabundea y probablemente se reproduce por las calles de Barcelona. Como estoy más cerca del ápterix que de Astérix, tuve que subirme a un avión para cruzar el océano Atlántico en 12 horas eternas, que terminan siendo un viaje de 15 o 16, porque, como ustedes saben muy bien, para salir de Barcelona rumbo a América es necesario volar primero a Londres, o a París, o a Amsterdam, o incluso a Francfort, o ya en un caso muy extremo al desastroso Barajas, ese aeropuerto que es un agujero negro por donde se pierden maletas y pasajeros. La verdad es que no se entiende por qué no se puede volar a la ciudad de México directamente desde Barcelona, El Prat tiene dimensiones internacionales, y aun cuando no las tuviera, nunca podría funcionar tan mal como lo hace hoy Barajas. Pero estábamos en el tema de los pinacates, esos bichos valerosos y confianzudos con los que conviví durante la Semana Santa, con tal intensidad que cuando venía cruzando el mar de regreso, sentado en mi espacioso asiento de Boeing 777, vi que por uno de los bolsillos de mi chaqueta se asomaba un ejemplar, con mucha cautela y algo de desconcierto porque el entorno de la cabina del avión le resultaba desconocido y quizá hostil. El pinacate se asomó brevemente y un instante después regresó al fondo del bolsillo, al rincón oscuro donde debía sentirse más cómodo, y ahí durmió una siesta de nueve horas mientras yo leía un libro de Ivo Andric y veía dos películas, La joya de la familia, que es bastante mala y está protagonizada por la rubia de Sexo en Nueva York, y la historia del cantante Johnny Cash, que tampoco está muy bien, pero tiene una gran banda sonora. En el televisor que tienen los asientos de la clase turista del cómodo Boeing 777, hay un canal que le enseña al pasajero una imagen del avión visto desde arriba, desde la altura de un satélite, y el punto de la ruta en que se encuentra; se trata de una imagen vertiginosa aderezada con datos tales como los kilómetros que se han recorrido y los que faltan, la hora estimada de llegada y la temperatura en el exterior. Cuando íbamos pasando sobre Nueva York (la tierra de esa rubia estelar) miré en el mapa nuestra posición e hice un acercamiento hacia la nave, una, tres, cinco veces, hasta que llegué al fuselaje y luego moví un poco la cámara del satélite para verme a mí mismo por la ventanilla, en la desasosegante actividad de estarme viendo a mí mismo por la ventanilla. Una enloquecida visión, un juego de espejos del que ahora, mientras escribo estas líneas, dudo.

Cuando el Boeing tocó tierra volvió a asomarse el pinacate y ahí permaneció, con la cabeza y dos patas al aire como si fuera un muchacho en un balcón, mientras yo recorría a zancadas la inconcebible distancia que hay que caminar en Barajas para hacer la conexión con otro vuelo. Cuando por fin despegábamos rumbo a Barcelona, el bicho se desinhibió y salió a estirar las patas con cautela, caminó un poco por mi antebrazo y husmeó la bolsita de cacahuetes que me habían dado como premio por comprarle a la aerolínea la cerveza más cara y más caldeada de España. Lo normal cuando se tiene un bicho encima es desterrarlo del cuerpo mediante una sacudida, pero a mí me parecía que después de cruzar juntos el océano Atlántico y de sobrevivir a la jungla de Barajas, alguna lealtad nos debíamos el pinacate y yo. En cuanto aterrizamos salí del aeropuerto y cogí un taxi rumbo a casa y al llegar, mientras pagaba lo que debía, el pinacate brincó fuera del bolsillo y se alejó corriendo por la calle de Muntaner, dispuesto a hacer de Barcelona una ciudad más mestiza todavía.



jajaja en fín...

martes, 31 de agosto de 2010

Momento bizarro, lo maravilloso en lo cotidiano.


Hoy como casi todas las tardes abordé la ruta L para volver a mi casa después de un agotador y maravilloso día escolar en la siempre querida y nunca olvidada Escuela de Bachilleres de la UAQ "Salvador Allende" Plantel Sur. Subí al camión, el amable chofer tomó mis 6.50 exactos de pasaje (no he renovado mi credencial y si ella no hay descuento), caminé por el estrecho pasillo y me senté en la 3era fila del lado siniestro (no soy supersticioso porque es de mala suerte), acomodé mi pesada mochila estilo tortuga, el día estaba nublado y amenizaba la lluvia, así que saqué mi sudadera negra (doblada con mucho cuidado) y el Retrato del Artista adolescente, me puse cómodo y abrí concierta emoción difícil de explicar el libro de Joyce, sólo quedaban mis páginas favoritas de esta obra (las 10 últimas) y releí el libro por cuarta vez para volver a interpretar el final. Dédalus me tenía al filo del asiento del autobús (sumado con la pericia del amable conductor, claro está), me envolví en el libro y comencé a acercarme a la conclusión de que nuestras madres son las responsables de todos nuestros miedoS, cuando de pronto; -Miracle! (pronunciado miracla!, como dirían nuestros companys catalans), miro a mi costado y tres personas más también estaban leyendo el mismo camión!. Un jóven con facha de "intelectual" fachudo, ya saben, de esos que abundan en Coyoacán; cabello largo y grasoso recogido con una coleta, con un arete en la oreja izquierda, lentes de pasta rotos del centro pegados con pegamento invisible y barba muy descuidada leía las memorias de Neruda, del otro lado del pasillo un señor de unos cincuenta años con cara de agente de ventas fracado leía un librito amarillo al parecer de superación personal, pero leía... Espero que tenga al menos una hortografia lejible jaja y por último en el lugar delante del señor cincuentón, una muchacha de unos 20 años leía con atención América de Kafka. No me sentí sólo! -¿Será a caso que los días nublados nos hacen sentir "intelectuales"?


Casualmente al googlear la palabra taxivan en imágenes salió como primer resultado una imagen de un accidente de la ruta L, esto demuestra que aparte de amables son grandes conductores, ciudadanos resposables y amantes de su majestuoso empleo.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Esencia Kitsch


Kitsch, Kitsch, Kitsch...

Debo confesar que tengo una extraña atracción por el arte pretencioso y de mal gusto, (quizás se deba a que soy pretencioso y que tengo pésimo gusto). ¿Qué es el kitsch?, según la Viquipèdia es el arte que es considerado como una copia inferior de un estilo existente. En pocas palabras el arte pretencioso y de mal gusto.

Si nos basamos en la estética filosófica la esencia y la percepción de la belleza se podría pensar que el arte kitsch no es un fenómeno lumpen-proletario de mediados del siglo XIX, sino que es casi tan antiguo como el arte en sí.

El ejemplo más claro y difundido de arte kitsch (en mi opinión, claro) es el cristianismo; sus evangelios pretenciosos, su expresión artística, sus edificaciones y sus tradiciones. Creo que se debe a que todo esto es producto de la imitación de Dios... La Biblia lo dice, "El hombre fue hecho a imagen y semejanza del señor", por lo tanto el hombre es kitsch por naturaleza. Da igual como lo querrámos ver, sí le hacemos caso a Nietzsche y a su famoso -"Es el hombre un error de Dios o Dios un error del hombre" podríamos concluir que en todo caso el hombre es kitsch y también lo es Dios. El mismo Nietzsche es kitsch!, basta con leer Schopenhauer como educador, la profesión de espíritus lúcidos, fuertes y severos se puede saber sin mucha ciencia en que el chiste de la vida no se puede saber porque vivir está en peligro. jajaja

Bueno, volvamos al kitsch aceptado por la sociedad... Creo que todos tenemos destellos de lo que esto representa (hay tanto y es tan común que es lógico que lo kitsch está de moda entre decoradores de interiores, chicos cool de la Condecci y televisos), tonos rosa mexicanos, luces verdes, tapices con patrones cebrescos y tigrescos y sillones tipo serie gringa noventera dominan nuestro mundo!

¿La cultura pop es el reflejo más claro de lo kitsch?, creo que sí.. Warhol y Roy Lieschtenstein son culpables de muchos defectos y "malformaciones culturales" así como Gaudí, Django Reindhardt, Marylin Monroe, el movimiento Dada, Dr. Jekyll, la revolución cultural de Mao, el Ché Guevera, los Beatles, el punk y los sintetizadores. Extraño, "carente de técnica", pero más que impactante... Pienso que Da Vinci, Wilde, Jesucristo y Mahler también son culpables del kitsch...

¿Los 80's fueron la cúspide del kitsch?, no lo creo, simplemente se comercializó más jajaja y se hizo digital...

Algunos ejemplos kitsch en la historia:

  • Platón (quitese de esta lista en caso de que se compruebe la existencia de Sócrates)
  • Séneca y su moral estoica
  • Jesucristo (obvias razones)
  • San Jerónimo y su traducción bíblica
  • Da Vinci (Culpable de la obra de Dan Brown y las conspiraciones grialistas)
  • Napoleón Bonaparte (Cómo odio los bustos de este tipo en algunos despachos)
  • Vicente Guerrero (Pobrecito, siempre tan humillado)
  • Hegel (kitscheó a Platón)
  • Engels (Todos nos olvidamos que el era mucho más racional que Marx)
  • Nietzsche (Kitscheó a Schopenhauer)
  • Freud (Inventó las excusas a la estupidéz humana, yo, yo y yo y yo!)
  • Gavrilo Princip (Inició la tediosa cuenta cronológica de las grandes guerras)
  • Porfirio Díaz (Nos trajo los contrastes franceses burgueses del centro histórico)
  • Francisco I. Madero (Destruyó los contrastes franceses burgueses porfiristas)
  • Franco (Un mini Hitler mussilinizado jaja)
  • El Neoliberalismo (Obvias razones también)
  • El socialismo cristiano jajajaja (Sin comentarios)
  • Yo
Bien, sigamos con nuestro pésimo gusto kitsch. jajajaja

sábado, 21 de agosto de 2010

El ensayo derrotado jajaja


Según la convocatoria esto es ilegal, pero en fín. Este ensayo participó en un concurso de textos con temática bicentenaria. No ganó, pero eso no importa jaja, los "intelectuales" que darían el veredícto final lo leyeron y se dieron cuenta de que los jóvenes no estamos tan pendejos. El tema es choteado, la temática de mi ensayo quizás también, pero no tengo nada más entretenido que publicar, así que abrí la carpeta de trabajos del semestre pasado, abrí el archivo, lo copié y lo pegué.


¿Independencia?, ¿Revolución?

Hoy a casi 200 años de aquella madrugada del 16 de Septiembre de 1810, momento en el que “comenzamos a recorrer el camino del autogobierno, de la libertad y de la igualdad de castas” (más no de la vida independiente, adquirida once años después), y a casi 100 de aquél 5 de Octubre de 1910, día en el que Francisco I. Madero mediante el Plan de San Luis invitara al pueblo a levantarse en armas en contra de Porfirio Díaz, para terminar con la oligarquía política que controlaba nuestro país y con las hostilidades sociales en contra de los trabajadores, la brutal represión contra todo aquél que no compartiera las mismas ideas del régimen, vale la pena preguntarse... ¿Realmente hay algo que festejar?


La historia se hace por los hombres, y no por los nombres, así como por los procesos y su sucesos, no por las fechas. La historia oficial siempre nos ha llevado por la senda del chauvinismo, mostrándonos los “grandes logros de la patria” como momentos dignos de admirar y de festejar, quizás para hacernos saber “ de cuan grandes son los patriotas que forjaron nuestra nación por medio de la acción y lucha incesante.”, pero comenzando la segunda década del siglo XXI vale preguntarse; -¿Para qué sirve toda esa maraña montada por nuestros gobernantes?, quizás para hacernos notar que hubo tiempos muy turbios, donde la situación estuvo peor y que ahora vivimos en una sociedad justa, libre y en progreso, donde la represión es mínima y donde todos estamos eternamente agradecidos de las acciones de Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero y Zapata por mencionar algunos. Estas cuestiones se repiten por toda América Latina, que al igual que nosotros están celebrando 200 años de supuesta vida independiente. Diría Don José Ortega y Gasset “Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”. -¿Estamos condenados?, eso creo.


Bien sabemos que ya no somos la América Española Colonial y que todas las naciones que alguna vez tuvimos a España de metrópoli somos “soberanas”. Es cierto que heredamos aspectos culturales de identidad verdaderamente importantes que han forjado la esencia de nuestras naciones: el idioma castellano, la religión, la idiosincrasia, las tradiciones entre muchas otras. A inicios del siglo XX, José Vasconcelos nos nombraría la “raza de bronce” y diría, “La cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral”, nuestros pueblos están llenos de cultura, pero si no lo sabemos no tiene caso juzgarnos.


Al analizar la historia podemos notar que todas las naciones de esta región del mundo tuvieron una evolución similar y esa la principal causa de un gran rasgo en común que compartimos posterior a la colonia ; todos fuimos testigos de un traspaso al nuevo imperio de la zona: Estados Unidos de América. Sería un pleonasmo llamarnos “América Americana”, pero teóricamente (por desgracia) es una realidad, lo diría Porfirio Díaz “¡Pobre México! Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos". Ejemplos sobran, podría mencionar la intromisión del embajador Poinsett en los primeros gobiernos independientes de México, o las repetidas intervenciones estadounidenses en Puerto Rico, Cuba y ya entrado el siglo XX en México con Henry Lane Wilson y la conspiración contra Francisco I. Madero, en el derrocamiento de Salvador Allende en Chile, y los ataques a la soberanía de las llamadas eufemísticamente “Repúblicas Bananeras” (El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá). Puede que sea un capricho geográfico, pero tanto política, como ideológicamente, bien lo apuntaría hace algunos años Adolfo Aguilar Zinser; “México es el patio trasero de EUA”, este juicio no solo aplica para México, aplica para toda la zona.


Existiendo ese traspaso, ¿No es una contradicción auto-denominarnos independientes si nuestras naciones dependen en gran parte del imperio?, lo dijo Simón Bolívar “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”. La misma libertad, que ha sido robada y después nos la han vuelto a vender, lo que es imposible... Nunca hemos conocido que es la libertad.


He planteado mi tesis sobre la independencia, ahora abordaré una de las mayores mentiras populistas que nos ha impuesto el gobierno para enaltecer a nuestra patria; La Revolución Mexicana. Para empezar debemos conocer el significado de revolución en toda la extensión de la palabra, no la idea que nos han dicho, sino lo que realmente es.


Revolución es es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. Se puede producir en varios ámbitos al mismo tiempo, tales como económicos, culturales, religiosos, políticos, sociales, militares, etc. Los cambios revolucionarios, además de radicales son profundos y trascendentales. El caso de México es sólo uno más, a mediados del siglo XIX, Víctor Hugo diría “Cuando la dictadura es un hecho, la revolución se convierte en un derecho”, se podría pensar que el gobierno de Díaz era más que un buen pretexto para renovar al país, las intenciones eran buenas pero, ¿Lo ocurrido en 1910 trajo cambios trascendentales?, los más patriotas y nacionalistas contestarán que sí, pudimos romper con un régimen de hierro que estuvo en el poder casi 30 años.


Pero, ¿Cuál fue el precio?, el partido ganador de esa revuelta nos gobernó por 70 años y hoy en día seguimos viviendo sus secuelas, Hannah Arendt, destacada filosofa y política alemana de principios del siglo XX diría: “El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día después de la revolución”, lo triste fue que los lideres del movimiento la creyeron consumada y se hicieron conservadores antes de salir victoriosos, terminando así con los ideales de la lucha, de los que pocos tenían idea.


Un claro ejemplo de esto fue el Incidente de la Bandera en la Convención de Aguascalientes de 1914, en la que Antonio Soto y Gama, escritor liberal adscrito al bando zapatista y gran defensor de los ideales de los hermanos Flores Magón, tomó la tribuna y tocó una de las fibras más sensibles de los mexicanos, su respeto a la bandera nacional: “Aquí venimos honradamente, pero creo que la palabra de honor vale más que la firma estampada en ese estandarte, ese estandarte que al fin de cuentas no es más que el triunfo de la reacción clerical encabezada por Iturbide... Señores, jamás firmaré sobre esta bandera. Estamos aquí haciendo una gran revolución que va expresamente contra la mentira histórica, y hay que exponer la mentira histórica que está en esta bandera”.


En la crónica sobre la convención escrita por Vito Alessio Robles y titulada "La soberana Convención de Aguascalientes", éste narra que "Enardecido, Soto y Gama tomó la enseña tricolor y se dispuso a romperla frente a todos. El teatro Morelos, abarrotado, retumbaba. La respuesta fue unánime. Los revolucionarios desenfundaron sus armas y cortaron cartucho. La muerte parecía dispuesta a izar la enseña patria sobre el cadáver del zapatista". "Frente a cientos de pistolas y carabinas que le apuntaban, Soto y Gama apenas tuvo tiempo de reaccionar, y sus palabras, que habían comenzado en el rojo más profundo, pasaron al verde y terminaron en el blanco" y entonces recapacitó “Si bien es una bandera de la reacción, el pabellón se santificó con los triunfos de la República contra la intervención francesa”. Y ya sin dudas sobre la legitimidad de la bandera --y con su vida a salvo--, Soto y Gama también se inclinó, como el resto de los revolucionarios, ante sus tres colores para estampar su firma. Este hecho es el ejemplo más claro e irónico de la contradicción que es nuestro sistema, un sistema pseudo-liberal y pseudo-revolucionario por excelencia que en el pasado derrocó regímenes que condujeron al país por el oscurantismo y la degeneración social, me resulta extremadamente contradictorio que sigamos enalteciendo efigies que pertenecieron a sistemas pasados que fueron considerados como atrasos y enemigos por el nuevo orden que los derrocó. Entonces volvemos a lo mismo, ¿Hubo una revolución?, ¿Hubo cambios trascendentales?. -Mi respuesta, es no.

Al “terminar” la revolución las cosas siguieron casi iguales, riqueza, educación y cultura para unos cuantos, el pueblo siguió en la brecha de la manipulación y la mentira, Simón Bolívar manifestaría; “Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”, la misma de la que somos testigos día tras días. La economía del país empeoró, seguimos viviendo en total desigualdad, y nos siguen vendiendo la falsa idea del progreso como acción principal de cada gobierno nuevo que llega a la presidencia de la república, "El concepto de progreso actúa como un mecanismo de protección destinado a defendernos de los terrores del futuro.", diría Frank Herbert, sociólogo estadounidense. Retomando las ideas de Ortega y Gasset y Bolívar que cité anteriormente. Si nuestro pueblo no conoce su historia, es ignorante y se cree las falsas esperanzas e ideas del progreso, estamos destinados al estancamiento perpetuo. Es cierto que la “Revolución Mexicana” no tuvo el impacto que se supone que debe de tener una verdadera lucha social, lo que es una realidad es que fue un parteaguas en la vida cultural de nuestro país, la idea de mexicanidad se transformó, pero por una idealizada y falsa en la que los mexicanos somos machos bebedores de tequila con sombreros grandes, cananas, un rifle Mauser y bigotes que montamos revueltas victoriosas ante cualquier problema que se nos ponga enfrente, en la que somos valientes, renegados y nada, ni nadie nos puedes pisotear.


Latinoamérica es núcleo de gran diversidad social y cultural, tal vez es la zona más contradictoria y excéntrica del planeta, dónde como bien dijo Eduardo Galeano; “El poder es como un violín. Se toma con la izquierda y se toca con la derecha”, y todos montamos guerras contra el sistema. Sea quién, sea cual sea la causa, sea San Martín, el mismo Bolívar, Guevara o Sandino, el sistema revolucionario nunca ha funcionado y nunca lo hará hasta que se rompan las cadenas del falso nacionalismo, del partidismo, del chauvinismo, de nuestra inconsciencia colectiva y podamos comprender que el cambio no es asunto de nuestros gobernantes, el cambio es nuestro.


No vale la pena gastar millones de pesos en festejos, ni miles de litros de tinta en elegías a la patria cuando nuestra sistema está podrido, cuando la desigualdad social cada día es mas contrastante y nuestra constitución efecto de la “Revolución” está muerta. La degeneración nos ha alcanzado y estamos pagando el pecado de nuestros antecesores, conspiraciones de las cuales no se hablan, como El Plan de la Profesa, los Tratados McLane-Ocampo y Mon-Almonte en los que destrozan el patriotismo de personas que consideramos héroes. En vez de admirar sucesos de dudosa procedencia pongámonos a trabajar, conozcamos nuestra historia, seamos críticos, analíticos y dejemos de creer en lo que nos han enseñado que es nuestra patria -el lábaro tricolor de Iturbide, el himno de Santa Anna, el cuerno de la abundancia que va de el Río Usumacinta al Río Bravo. México es su gente, sus costumbres y sus tradiciones, no un sistema hecho un guiñapo. León Trostky diría “Exponer a los oprimidos la verdad sobre la situación es abrirles el camino de la revolución”, espero que nuestra gente despierte, piense por si misma y deje de aceptar que todo es como le dicen. México necesita mente propia, la historia la hacemos los hombres, no los nombres.

domingo, 8 de agosto de 2010

Las salas del tiempo


La semana que termina el día de hoy ha sido poco productiva hablando en términos de creación literaria. Tres razones: no tuve ideas interesantes, volví a la escuela con todo lo que eso conlleva y mi laptop de ha quedado sin dos teclas, la R y la F, que si funcionan (resulta un tanto lógico pues en este texto hay R's y F's), pero es extraño teclar directamente del pad.

Bien, en este fin de semana me dediqué a buscar por internet lugares abandonados, llegando a la conclusión que los cines son las edificaciones más abandonadas, menos rescatadas y con las historias más conmovedoras y que más tristeza me provocan. Guiseppe Tornatore, en Cinema Paradiso nos relató los sentimientos enmarañados de un cinéfilo al reencontrarse con estos sitios mágicos ahora abandonados después de partir, lo mismo haría Joan Manuel Serrat con su canción los Fantasmas del Roxy, que nos narra las ironías de un viejo cine de estreno preferente ubicado en la Plaza Lesseps en Barcelona, ahora convertido en la agencia número 33 del Banco Central en la que los destellos de sus buenas épocas siguen repiténdose cuando nadie los ve.

El relato que continuación os contaré está inspirado en estos melancólicos lugares, bizarros, olvidados y en el que tantos vivimos momentos maravillosos. El nombre de este cine es Palau, está localizado en algún un barrio obrero que hace años tuvo su esplendor, que hoy está lleno de viejos que escuchan la radio, de señoras frustradas que reciben los sábados a sus hijos burócratas con comidas deliciosas. La ciudad en la que se situa este barrio puede ser cualquier ciudad cosmopolíta de habla-hispana "evolucionada"; Ciudad de México, Buenos Aires, Caracas, La Habana, Santiago, Madrid, entre otras. Para matizar más a fondo, los ejemplos claros serían la colonias Peralvillo y Tacuba en el DF, El Poble-Sec en Barcelona, Legazpi en Madrid.


Yo no conocí al hombre que se le ocurrió la magnífica idea de construir este magnífica sala de cine en el barrio, mi madre me llegó a contar que fue por allá de 1932 cuando Sergi Cadafalch (conocidos por todos como Don Sergio, un catalán adinerado recién llegado a la ciudad) colocó la primera piedra. Según mi mamá fue todo un suceso cuando lo inauguraron, todos los chicos del barrio compraron entrada y había gente de más en la sala, lo valía, habían esperado casi tres años para que lo terminaran. Tarzán y su compañera fue la cinta encargada de abrir el telón por primera vez; Johnny Weissmüller y Maureen O' Sullivan cambiarían para siempre la vida de este barrio. Mi madre al igual que la mayoría de los niños de su generación fueron testigos de este extraordinario suceso, este momento seguiría por siempre en la memoria de estos niños, que un futuro serían personalidades muy diversas, algunas recordadas, otras olvidadas. Gente como el pequeño José Emilio (futuro ganador del Cervantes), como el niñato Gustavo (futuro diputado), como la sonriente Amelia ( posteriormente actriz de fama internacional) estuvieron sentados en estas ahora olvidadas butacas. También estuvieron Chabelita (mi madre), Pepe (el carnicero) y Pedrito quien terminaría su vida años después al ser arrollado por un autobús afuera de este inmueble.

Continuará... (este si terminaré, lo prometo)

viernes, 30 de julio de 2010

Desencuentro (Segunda Parte)


Los primeros pasos en el ascenso eran agigantados, Fabián hacía zancadas de T-rex y la mujer misteriosa lo seguía a su manera. Camino a la cima en el borde de una loma, rocas rodantes calleron sobre ellos. Y a la mujer misteriosa le lanzaban piedras desde abajo y yo buscaba en las faldas aquello que me había dejado tan sólo. -¿Qué miras?, preguntó la mujer misteriosa a Fabián. -Nada, veo hacia abajo para ver que tan alto ya estamos. Siguieron caminando bajo la lluvia de piedras, Fabián decidió subir más rápido para esquivarlas, pero a la vez la mujer misteriosa notó que muy a menudo giraba la cabeza y veía el camino que ya estaba recorrido. -¿Seguro qué quieres seguir ascendiendo?. -Claro que lo estoy, ¿Por qué no lo estaría?. Siguieron caminando cuesta arriba, con cada paso que hacían el camino se tornaba más inclinado, de pronto Fabián escuchó el graznido de un zanate que volaba bajito en las faldas de la montaña sobre unos turistas que parecían buscar algo, el zanate rodeaba a esos hombres y en picada bajaba, casi con la precisión de un halcón. Ver a ese pájaro perdido dando vueltas alrededor de esos turistas o a esos turistas mirando al zanate y llamándolo a ellos perturbó a Fabián.

Fabián trató de ignorar, pero el zanate hacía ese "ritual" cada vez más intenso, su perturbación era máxima y decidió contarle a la mujer extraña sobre lo que le sucedía. -¿Ves a ese pájaro?. -Sí lo veo. -Me perturba lo que hace. -Pero está debajo de nosotros, muy lejos. No debe de afectarte, no subirá, Respondió la mujer extraña con cierta duda sobre la naturaleza de la perturbación de Fabián. Fabián acentó la cabeza, la tomó de la mano y siguieron subiendo, cuando bajo la rama de un árbol con hojas similares a las de un ficus pero con la peculiaridad que la de este árbol tenían forma de corazón decidieron tomar asiento. Fabián recordaba ese lugar con mucho cariño y quería borrar todo rastro de nostalgia, tomó a la mujer extraña del cuello y la besó profundamente, el efecto debería hacerlo olvidar; El nido ya estaba vacío y las ramas más altas estaban desnudas.

Pernoctaron allí y Fabián no pegó el ojo en toda la noche, recuerdos del ascenso anterior lo bombardeaban y a escondidas decidió recorrer la zona, quizás para encontrar cenizas de la última fogata, quizás para recordar porqué estaba ascendiendo de nuevo o simplemente para no olvidar y volver a su patética situación. Llegó a una cueva y encontró su ex-campamento casi intacto, digo casi porque cuando bajó enfurezido destrozó algunas cosas. Seguía ese cajón de madera con sonetos de Bécquer y canciones de Serrat escritas sobre su superficie y que guardaba regalos de los habitantes del monte, piedras mágicas otorgadas por arañas, agua cristalina y pura embotelladas en recipientes de pino y dulces bayas recogida por Veluria en aquél ahora melancólico recorrido. Siguió penetrando la cueva y encontró aquella flor dentro de su burbuja de cristal. Los pétalos estaban en buenas condiciones, algunos marchitos pero era lógico que la flor seguía viva. Una gotera caía sobre la burbuja y amenazaba con reventarla. Tomó cuidadosamente la flor, la puso dentro del cajón de madera y en el umbral de la entrada de la cueva decidió enterrarla. Parecía que pronto amanecería, corrió a toda velocidad y volvió al árbol.

Continuará...

martes, 27 de julio de 2010

Desencuentro (Primera Parte)


Últimamente he encontrado mi inspiración en canciones, las creaciones de otros son grandes catalizadores de sentimientos. La música ha comenzado a carcomer mis fibras más duras y estables. Desencuentro es un tango escrito por Cátulo Castillo y musicalizado por el gran Anibal Troilo, en un mundo de desencuentros, lo mejor es no confiar.

Estás desorientado y no sabés
qué "trole" hay que tomar para seguir.
Y en este desencuentro con la fe
querés cruzar el mar y no podés.
La araña que salvaste te picó
-¡qué vas a hacer!-
y el hombre que ayudaste te hizo mal
dale nomás!-
Y todo el carnaval
gritando pisoteó
la mano fraternal
que Dios te dio.

¡Qué desencuentro!
¡Si hasta Dios está lejano!
Llorás por dentro,
todo es cuento, todo es vil.

En el corso a contramano
un grupí trampeó a Jesús...
No te fíes ni de tu hermano,
se te cuelgan de la cruz...

Quisiste con ternura, y el amor
te devoró de atrás hasta el riñón.
Se rieron de tu abrazo y ahí nomás
te hundieron con rencor todo el arpón

Amargo desencuentro, porque ves
que es al revés...
Creiste en la honradez
y en la moral...
¡qué estupidez!

Por eso en tu total
fracaso de vivir,
ni el tiro del final
te va a salir.


- No más relatos depresivos en mi vida. Con esa frase terminó Fabian su soliloquio al descubrir que su nueva vida es una farsa, una farsa que poco a poco lo encamina a un desenlance como el de Manuel Acuña. Veluria está cerca, pero muy lejos de donde el quisiera que estase, vivir de una manera hedonista y poco caballerosa, mentirle a su "nuevo amor" y engañarse a sí mismo tejiendo una telaraña de cariño con una mujer casi desconocida, dándose besos apócrifos, caricias kitsch y haciendo cíclopes piratas. No pudo parchar ese pantalón de primavera, no pudo bajar esa cumbre en la que se quedó solo porque ella se llevó la cuerda y sólo le dejó los arneses. Como pudo bajó poco a poco, mientras descendía vio a lo lejos a una mujer misteriosa, una criatura extraña, un ser peculiar, una escencia distinta... Aceleró el descenso y de un gran salto llegó a sus pies, la tomó de la mano y la jaló a toda prisa para subir esa empinada recién bajada. Mientras subían ella le contaba que tenía muy poco de haber descendido de la cima y que sería peligroso ascender de nuevo tan pronto, a Fabian no le interesaba en lo más mínimo, el quería volver a su "comfortably numb" lo más pronto posible...

Continuará...

lunes, 26 de julio de 2010

When i'm 64.



"When I get older losing my hair,
Many years from now.
Will you still be sending me a valentine
Birthday greetings bottle of wine.
"

Ayer cumplí 64 años y no puedo mirar atrás sin preguntarme que he hecho con mi vida. Al igual que mucha gente de mi generación que crecimos con los Beatles yo también pensé que faltaban muchos años (tal como lo dice la canción) para que llegara a esta edad. Ya no tengo pelo, ya nadie me envía cartas el día de San Valentín, sólo algunos ex colegas, mi querida madre, mi mujer, mis dos hijas, sus respectivos esposos y mi nieto y mi nieta me felicitaron en mi cumpleaños. Lo único que me sigue sucediendo (siguiendo la canción) es que sigo recibiendo botellas de vino, al menos una por semana. Me he ganado fama (bien ganada, claro) de ser un amante del vino y la gente suele regalarme una botella cuando necesitan un favor mío. Siempre que mis clientes van al despacho, que mis yernos van a comer a mi casa o que me reencuentro con algún viejo amigo recibo una. Mi cava está llena de Concha y Toros que vienen en los arcones de fin de año que mi mujer usa para cocinar cuando está de espléndida o que tomamos los fines de semana cuando no tenemos visitas tan exigentes, Beaujous Nouveau listos para el próximo San Silvestre, Château Carbonnieux y château Nairac para los días que tengo sed y cinco exqusítos Latours (71', 84', 92', 93' y 95') que siguen esperando alguna fecha especial para salir de su oscuridad, ayer abrí uno (el 84') que recibí de un compañero diputado hace 15 años, cuando era miembro de la cámara alta. Estuvo delicioso, posiblemente el segundo mejor vino que he degustado en mi vida, sólo después de aquél mítico Clos De Pirque ‘74 que tuve el placer de tomar en el departamento de Javiera, exiliada chilena, ex-miembro de la UP y estudiante de pedagogía en la UNAM que conocí en una tertulia "izquierdista" en un café de Coyoacán y que a la postre sería mi esposa.

1968 está a 42 años, hace 42 años tenía 22, era estudiante de derecho en la UANL, muy cerca de titularme y a punto de partir hacia la Ciudad de México. Yo no participé en los "movimientos estudiantiles" de aquellos años, tenía asuntos más importantes que resolver y mi plan de vida no se podía mezclar con esas ingenuidades. Me convertí en abogado en 1970 y tras cuatro años de trabajar como burócrata en una secretaría del Estado de Nuevo León (gracias a mi tío Leopoldo, ex-alcalde de Monterrey y exitoso abogado litigante), emprendí el viaje a la Ciudad de México. Llegué con 5 millones de viejos pesos, no sé a cuanto equivale esa cantidad en estos días, pero eso era suficiente para pagarme un pequeño cuarto, comer más o menos bien y divertirme más o menos bien también por lo menos por cuatro meses, suficiente tiempo para encontrar un buen empleo. Mi tío Leo me dio varias recomendaciones y llegué al despacho de Mario Sáenz, un familiar lejano, primo de mi madre, hijo de un hermano de mi abuela y que por lo tanto, también era mi tío. Durante este tiempo comencé a relacionarme con personas muy distintas a mí, no eran católicas, creían en Marx, escuchaban "canción de protesta" y se reunían siempre en cafés que parecían clonados en el centro de la ciudad, en San Ángel o en Coyoacán, pero eso sí, eran abogados. Nunca pensé que ese tipo de personas trabajarían con mi tio Mario, pensé que esos solo existían en las universidades y no en la facultad de derecho. Ese despacho se dedicaba a la protección del trabajador y la paga no era muy buena, pero mis compañeros, a pesar de nuestras diferencias ideológicas, eran muy buenas personas y de ese círculo salieron dos de las personas más importantes de mi vida; Javiera, que no trabajaba en el despacho pero era muy amiga de Yola (una secretaria del despacho, licenciada en filosofía) y Manuel Carrasco, un amigo, gran colega y socio hasta su inesperada muerte en el verano del 92.

En 1977 tras una relación de dos años, Javiera y yo contrajímos nupcias, ella no era muy católica, yo tampoco lo era pero casarme ante Dios era de las cosas más importantes dentro de mi plan de vida, vinieron de Canadá los hermanos de Javiera y de Chile sus papás, por motivos de confort decidimos hacer la ceremonia religiosa y la fiesta en Monterrey, pues allí vive toda mi familia. Después de una luna de miel de un mes en Cuba (por sugerencia de Javiera), volvímos a la Ciudad de México. Nunca vivímos juntos antes de casarnos, dejé el pequeño cuarto en el que vivía, ella dejó el apartamento que rentaba y rentamos entre los dos un apartamento más grande cerca del metro Xola. La mesa de regalos de nuestra boda, más una "dote" que nos dio Don Tulio (el padre de Javiera que en paz descanse) más nuestros sueldos juntos, el de ella de pedagoga en un colegio particular al sur de la ciudad y el mio de abogado litigante en el Despacho Sánez y Asociados nos permitió comprar una sala hermosísima, un comedor de roble lindísimo y muy servicial, un televisor de 54 pulgadas, un refri de 6 pies, una estufa de 6 hornillas, un horno para hacer pasteles, una lavadora y muchos artefactos decorativos que hicieran equilibrio perfecto con nuestros nuevos muebles. Ese apartamento se volvió muy acogedor, muy cálido y sentía que era nuestro verdadero hogar. En el 79 Javiera quedó embarazada y en diciembre de ese mismo año nacería Jimena, nuestra primera hija.

En el 81 murió mi padre, con quien nunca tuve una relación muy buena, nos dejó una gran herencia a mi hermana Carmen y a mí, con ese dinero que recibí decidí independizarme y junto a Manuel formamos nuestro propio despacho de abogados, Garza-Robledo y Asociados. Del 81 al 85 hubo muy pocos cambios en mi vida. Jimena crecía, en el 83 nacería Isabel, Garza-Robledo y Asociados crecía a pasos de gigante, tenía muy buenos casos, muy bien pagados. Me compré un Grand Marquís platado (chulísimo el coche), le compré a Don Javier el apartamento (un españolito originario de Jaén dueño del edifico en el que rentábamos), Javiera dejó su empleo y se dedicó de tiempo completo a las niñas y en el 85 nuestra vida cambiaría drásticamente. Tras el terremoto nuestra vida dio un giro de 360 grados, el edificio en Paseo de la Reforma en el que estaba nuestro despacho colapsó, perdí mucho dinero en ese siniestro y Manuel tendría traumas por lo vivido pues su casa se derrumbó con ella perdió a su mujer, a sus padres y a uno de sus hijos, sólo sobreviveron el y su hija pues estaban en camino, ella a la secundaria y él a los juzgados, mi amigo nunca volvió a ser el mismo. Nuestro apartamento afortunadamente no se dañó, pero a Javiera le daba mucho miedo seguir viviendo allí, así que a inicios de 1986 nos trasladamos a Querétaro. Del 19 de Septiembre al 4 de Febrero de 1986 vivíamos gracias a los casos que tenía antes del terremoto, sólo eran dos; un edificio de apartamentos disputado entre una viuda y su suegra que para desgracia de las dos se derrumbó con el terremoto, pero para mi fortuna ambas partes me tuvieron que pagar y una herencia que no fue bien otorgada y tardó cerca de 7 años en solucionarse. Dejé a Manuel en su luto y un buen día de otoño le platiqué de nuestros planes de irnos a Querétaro, eso significaría dejar el despacho así que traté de venderle la idea de hacer una nueva vida en esa ciudad, Manuel aceptó y nos trasladamos a esa ciudad.

Vacíe mis cuentas del banco, vendí mi auto, pedí un pequeño crédito hipotecario (que creí que saldaríamos en menos de dos años) y con ello compramos una casa hermosa y grandísima en Álamos 3era Sección, una colonia bellísima en Santiago de Querétaro. Jimena, Javiera, Isabel y yo estábamos fascinados por nuestro nuevo hogar. El despacho lo instalamos en la calle de 5 de Mayo, en pleno Centro-Histórico, antes de que se convirtiera en la zona de bares de la ciudad. Manuel estaba destrozado y vivía con su hija a dos cuadras de nuestra casa en un chalet suizo que compró con lo que le dejó sus padres. Los otros abogados queretanos nunca nos vieron con buenos ojos, teníamos muy pocos clientes y los pocos que teníamos eran contactos del DF que vivían allá o acababan de llegar aquí, por ello viajaba constantemente a mi ex-ciudad. En el 87 gracias a Gustavo, un vecino que conocí en Álamos que afilié al PAN. Mi afiliación al PAN era para conocer clientes, pues los grandes abogados de la ciudad eran miembros del PRI y por lo tanto sus clientes eran simpatizantes del mismo partido. Mi estrategia funcionó, gané nuevos casos y mi cartera siguió en aumento, de nuevo tenía dinero. En el 90 Manuel decidió dejar la abogacía y me vendió a muy bajo precio sus acciones del despacho. Manuel ahora se dedicaría a las bienes raíces, se hizo de varias hectáreas de tierra al norte de la ciudad y las fraccionaría. Ahora que era el único dueño del despacho mis ganancias eran más grandes, dejé de rentar y compré un piso en Ejército Republicano, donde hoy sigo laburando de 10 a 3 y de 5 a 7.

En el 92 me consternaría la desgracia de Manuel, que se suicidó tras enterarse del embarazo de su hija a los 19 años. Eso fue el detonante de su muerte, sus negocios fracasaron, estaba sumido en el alcohol y en las deudas, seguía sin superar lo de su familia, la noticia de su hija culminó todo y lo encontraría su empleada doméstica 5 horas después del disparo que se puso en las sienes ahogado en la tina de su baño. De su hija nunca volví a saber más. Esa noticia tardó en llegar a mí, pues me encontraba con mi mujer y con mis niñas en Disney.

Del 92 al 2000 mi vida estuvo en su cúspide, una esposa que a pesar de todo me seguía amando, unas hijas que crecían poco a poco, cada vez más rápido y que ahora eran unas mujeres. Fui diputado local por el PAN en la Legislatura 94-97 y Federal en la 97-2000. En el 97 vendí el apartamento de Xola y con ello sentí que dejé una parte de mí, ese mismo año mi hija Jimena se titularía en medicina y uno año después se casaría con el hijo de un ex-gobernador de San Luis Potosí y me convirtirían en abuelo, su hijo se llamaría Juan Marcos, en mi honor.

Del 2000 al 2010 reflexioné mucho sobre mi vida, sigo en el despacho, sigo con mi familia, mi hija Isabel se casó en el 2006 con un belga, dejó la casa y actualmente vive allá, del otro lado del charco en Gante, no tiene hijos. Otra vez estamos solos mi Javiera y yo, los fines de semana viene Jimena, con mi nieto y mi nieta, Juan Marcos de 10 y Violeta de 6. Me acerqué a cosas que debí haberme acercado cuando fui joven, me metí en el mundo de Javiera, comencé a leer literatura, y por fin comprendí la música de protesta y a Marx, reeinventé mi espiritualidad y ahora que escucho esa canción de los Beatles y cumplo 64 años solo puedo decir que; "La juventud se pierde y nunca se recupera."

lunes, 19 de julio de 2010

Crónicas de Alberto Latta.


Fútbol, Futból, que más da. Ahora que se ha acabado el mundial y siento las secuelas de dejar un habito que seguí por un mes creo que no es mala idea escribir sobre esta pasión mía, muchos no me lo creen, pero soy pambolero, estadista aficionado, comprador de la Fútbol Total cada mes, lector del Record todos los lunes para seguir la jornada del fin de semana y de corazón azul y piel dorada (Puma para los que no conocen el cantito). Mi pasión por el deporte de patear la pelotita y mandarla a las redes siempre ha sido desde afuera de la cancha, mi condición de asmático me impidió sentir la pasión en el campo, pero eso no fue factor para que no sintiera el amor por este juego.

Mi abuelo José fue el que me inculcó esta afición, un apasionado espectador, futbolista en su juventud y fiel seguidor del Real Asturias, (el gran dinosaurio del futbol mexicano extinto hace casi 60 años), que nunca se modernizó y nunca simpatizó ni con el América, ni con las Chivas ni con mis amados Pumas. El abuelo Pepe era de esos señores seguidores del deporte, lector de los diarios deportivos, crítico de todos los "matalotes" (mote con el cual llamaba a todos los jugadores de los equipos antes mencionados sumándole al Cruz Azul, al Real Madrid y a la selección mexicana), apostador en pro del equipo no favorito, amante de las ironías del juego y de los equipos cenicienta como el Atlético Celaya, el Toros Neza, los Reboceros de La Piedad o el Real Oviedo, además de ser cuidador de nietos en el parque e instructor de chute. Nunca olvidaré esas tardes (o mañanas en vacaciones) en las que íbamos a "chutar" (palabra utilizada para describir la acción de jugar futbol sin tener un partido, derivada de shoot, tirar en inglés) al parque de la colonia. Nunca me destaqué por ser un niño con grandes cualidades deportivas, lo mío eran los datos y la historia del fútbol. Sí algo amaba de mi abuelo eran sus charlas sobre los buenos tiempos del balón, cuando Horacio Casarín orquestaba el Parque Asturias (Hoy convertido en una Comercial Mexicana) y la grada enloquecía o cuando Kubala hacía soñar a cualquier joven enamorado de este bonito deporte a través de las transmisiones por radio de la Liga Española. A mi mente llegaban destellos de esos tiempos en blanco y negro, balones de cuero y camisetas con listones en el cuello.

Yo sólo jugaba fútbol en el garage de mi casa, tirando con mi pelota de plástico a un viejo portón verde que funcionaba de portería, yo hablaba sólo y narraba mis partidos. Como buen amante de las estadísticas me inventaba mis propios torneos y mis situaciones hipotéticas de algún partido. En una libreta anotaba mis datos, mis goleadores (que generalmente era algún jugador de Pumas que era muy malo en la vida real) y mis resultados. Federico Lagorio era el ídolo de CU, Cardozo era un paraguayo que fallaba más que el mismísimo Loco Abreu (jajaja) y Sergio Bernal era el arquero de la selección mexicana, infinitamente superior al Conejo Perez (portero de la selección en aquellos años). Con la influencia de la tevé por cable me acerqué al futbol europeo, principalmente al Italiano por un programa que pasaba por la extinta cadena deportiva PSN y al Español, por influencia de mi abuelo. Mis equipos eran la Vecchia Signora (Juventus) de Zidane, Del Piero, Inzaghi, Zambrotta, Montero, Tacchinardi, Trezeguet y Van der Saar y aquél gran Deportivo Alavés (hoy en Segunda B del Balompié español) finalista de la Copa UEFA del 2001 que perdería frente al Liverpool, con jugadores inolvidables (al menos para mí) cómo el gran arquero Herrera, Cosmín Contra, Jordy Cruyff y el artillero Moreno. Esos equipos siempre ganaban en mis torneos imaginarios. La Roma de Totti y Batistuta peleaba el descenso con el Bari, el Vicenza y el Hellas Verona, el Real Madrid no pasaba la primera ronda de la Champions y el Barça los goleaba 6-0 en el Bernabeu en el que Luis Enrique marcaba un hat-trick y Zubizarreta le paraba todo a un Suker que se había arruinado tras ser fichado por el cuadro merengue.

Ese garage a unos pasos de mi cuarto ubicado en el sur de la Ciudad de México podía ser el Camp Nou, el Old Trafford, el Estadio Azteca y el siempre mítico Olímpico Universitario. En esa cancha de azulejo y marcas de neumáticos triunfaron jugadores hoy olvidados como Alessio Tacchinardi, Enzo Maresca, Frechaut, Cristian Domizzi y Cristian Zermatten. A pesar de la ficción, mis torneos siempre estuvieron basados en hechos reales. Cada mes mi abuelo me conseguía la revista Don Balón (bajo pedido) en un puesto de periódicos (kiosko) que se encuentra enfrente de la Plaza de Toros México, la recogíamos los domingos después de ver al jugar al Atlante en el Azul (3o pesos la entrada) y de comer unas buenas tortas de jamón verde. En la Don Balón conocía y me enteraba de toda la actualidad del futbol español, alineaciones hasta de TERCERA DIVISÓN!! (Esa revista era mi sueño hecho realidad, la mayor cantidad de datos y estadísticas almacenados en papel empastado, aún no era usuario de Internet.) Gracias a Don Balón me hice seguidor del Unió Esportiva Sant Andreu (Sant Andreu de Palomar es un barrio del distrito de Sant Andreu en Barcelona, donde mi familia materna-materna tiene su origen). Datos, datos y más datos habían en mi cabeza, además de mis libros de Verne y mis libros de Historia estas revistas eran la finalidad de mi dinero. Recuerdo que recibía 20 pesos diarios para gastar en la escuela, su finalidad era; 10 pa'l lunch, 5 para estampitas (cuando los sobres aún costaban $2.50) y 5 para el ahorro de la revista.

En la calle era el chico raro, el chico que solo jugaba futbol sólo y en su garage. A veces salía a jugar con los otros muchachos pero prefería ser el arbitro. Eso de jugar con otros no era muy de mi agrado, lo mío era el realismo-mágico futbolero, los chutes con mi abuelo y los datos de Don Balón. Crecí, almacené más datos y empezé a ir a jugar a las canchas de la colonia con otros chicos (mayores, claro) ellos siempre me parecieron muy ignorantes, aunque eran buenos jugadores. Algunos sabían un poco de futbol europeo, pero casi todos eran del Madrid, yo jugaba con ellos, no muy bien pero a veces me escogían, me gustaba ser portero (porque así no me agitaba), esas tardes fueron buenas. Un día un chico (que tendría unos 20 años) vecino de la cuadra dijo; -A qué ponerle un apodo a Miguelito, yo propongo que sea el catalán, pues su abuela viene de allí. y tararán, en las canchas de la colonia (La mítica Unidad Modelo-Prado Churubusco en la que también creció Guillermo Arriaga guionista de películas como Amores Perros y Babel que plasmaría este lugar en sus cuentos del libro Retorno 201) fui conocido como "El catalán". (La familia de mi abuela siempre ha exigido que se les denomine así, por eso no me pusieron "el español", "el gallego" o "el gachupas".)

En una entrada de blog no podría escribir todas mis experiencias que he tenido con el fútbol, tanto buenas como amargas. Todo esto es verdadero, los que me conocen en persona lo entenderán. Siempre he sido algo precoz, jajaja tengo 16 años. Pero en fin, en otra ocasión volveré a relatar cosas relacionadas como mis experiencias en los equipos de la primaria, mis peleas por que el rival no jugó con fairplay o mis desiluciones de este hermoso deporte.

Ahhh, Y Arriba los PUMAS!!

sábado, 17 de julio de 2010

Le temps d'une chanson.


Sonó de nuevo en este casi tierno aparato multimedia una canción que erizara y engallinara mi piel. Digo casi tierno porque una laptop no tiene el mismo sentido nostálgico que un fonógrafo o que un reproductor de LP's. Ya recuperé el mes de abril que perdí este año y cerró la herida que interrogaba cruelmente (al estilo judicial de los 80's) mis sentidos. No sé si en algunos meses me arrepentiré de lo que escribo ahora como suele suceder todo el tiempo, pero la situación es ahora el presente. Lo mismo da que sea o no sea si en este instante representa algo importante y memorable para mí. Odio que cuando escribo mis oídos se perturben con música horrenda proveniente del cuarto de mi hermana y más horrenda (y perturbadora) aún su voz al interpretarlo. Sería hermoso escucharla entonar una bella canción.

Nos ligamos a ese tierno compás afrancesado y nos besamos creando la atmósfera perfecta que me desescalda de ese dolor y dosifica el veneno que está (o estaba) circulando por mi torrente. Hoy soy consciente de mi vida, de mi realidad y casi de mis sentidos. Hoy tengo ganas de bailar en secreto y ver si algún día me animaré a hacerlo realmente. Hoy tengo ganas de bailar La Javanaise, nos encantó el tiempo de una canción.

Hélas avril
En vain me voue a l'amour
J'avais envie
De voir en vous, cet amour

Ne vous déplaise
En dansant la javanaise
Nous nous aimions
Le temps d'une chanson.

No sé que vaya a suceder mañana, ni siquiera en unas horas, pero La Javanaise ya es tu canción.




lunes, 12 de julio de 2010

The Stranger Man - Leonard Cohen


Existen muchísimas canciones que tienen efectos diversos en mí; hay canciones que me emocionan, canciones taciturnas-hipocondriacas que me pueden provocarme llanto, canciones que me hacen reflexionar, canciones que enamoran y canciones (como esta que describiré el día de hoy) que simplemente me impactan y provocan una gama de sensaciones tan amplias que se vuelven indescriptibles.

Leonard Cohen uno de mis cantautores favoritos escribiría esta canción en 1965 y no sería publicada hasta 1968 cuando fue incluida en el lengendario Songs Of Leonard Cohen (su primer álbum) que también incluye tres de los más grandes clásicos de este fantástico cronista, novelista y músico canadiense: Suzanne, So Long Marianne y Sisters of Mercy.
Leonard (como comúnmente le llamamos sus admiradores) siempre se ha destacado por ser un hombre atípico, debutó en la música con 33 años viniendo del mundo de la literatura, ya tenía dos novelas y cuatro libros de poemas publicados antes de su primer álbum.

Esta canción nos habla de un hombre extraño, un hombre distinto que ve al mundo con un cristal que muy pocos usan, critíca a los proxenetas de la religión y del mundo, del materialismo que nos destroza como sociedad y de lo incomprendidos que nos podemos sentir todos aquellos que sabemos que hay algo más allá del dinero, del placer y del sistema.





The Stranger Man - Leonard Cohen

It's true that all the men you knew were dealers
who said they were through with dealing
Every time you gave them shelter
I know that kind of man
It's hard to hold the hand of anyone
who is reaching for the sky just to surrender.

And then sweeping up the jokers that he left behind
you find he did not leave you very much
not even laughter
Like any dealer he was watching for the card
that is so high and wild
he'll never need to deal another
He was just some Joseph looking for a manger

And then leaning on your window sill
he'll say one day you caused his will
to weaken with your love and warmth and shelter
And then taking from his wallet
an old schedule of trains, he'll say
I told you when I came I was a stranger.

But now another stranger seems
to want you to ignore his dreams
as though they were the burden of some other
O you've seen that man before
his golden arm dispatching cards
but now it's rusted from the elbows to the finger
And he wants to trade the game he plays for shelter
Yes he wants to trade the game he knows for shelter.

Ah you hate to see another tired man
lay down his hand
like he was giving up the holy game of poker
And while he talks his dreams to sleep
you notice there's a highway
that is curling up like smoke above his shoulder.
It is curling just like smoke above his shoulder.

You tell him to come in sit down
but something makes you turn around
The door is open you can't close your shelter
You try the handle of the road
It opens do not be afraid
It's you my love, you who are the stranger
It's you my love, you who are the stranger.

Well, I've been waiting, I was sure
we'd meet between the trains we're waiting for
I think it's time to board another
Please understand, I never had a secret chart
to get me to the heart of this
or any other matter
When he talks like this
you don't know what he's after
When he speaks like this,
you don't know what he's after.

Let's meet tomorrow if you choose
upon the shore, beneath the bridge
that they are building on some endless river
Then he leaves the platform
for the sleeping car that's warm
You realize, he's only advertising one more shelter
And it comes to you, he never was a stranger
And you say ok the bridge or someplace later.

And then sweeping up the jokers that he left behind ...

And leaning on your window sill ...

I told you when I came I was a stranger.